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Una treintena de inspectores locales comprobarán que 1.175 comercios de la capital no reduzcan los derechos en rebajas

2/07/2008 - 14:54

Empresarios dan un 'notable' a la labor inspectora municipal, con un 76% de los encuestados que considera el trato 'bueno' o 'muy bueno'

Empresarios dan un 'notable' a la labor inspectora municipal, con un 76% de los encuestados que considera el trato 'bueno' o 'muy bueno'

MADRID, 02 (EUROPA PRESS)

Una treintena de inspectores municipales comprobarán que 1.175 comercios de la capital no reduzcan los derechos de los consumidores en época de rebajas, que en la región se prolongarán desde el pasado día 21 y hasta el 21 de septiembre.

El delegado de Economía y Empleo de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, dio cuenta hoy de estas actuaciones inspectores durante una visita al Mercado de Fuencarral, donde apuntó que está previsto que 30 inspectores técnicos de calidad y consumo realicen 1.175 inspecciones por todos los distritos, un 90 por ciento de las cuales serán a comercios textiles y, el resto, a otro tipo (jugueterías, ferreterías, tiendas de mobiliario, etc.).

En concreto, estos inspectores comprobarán que los comercios poseen y exhiben la licencia municipal en lugar visible, que disponen de hojas de reclamaciones, las entregan cuando son solicitadas y anuncian su existencia mediante un cartel oficial. Además, también se cerciorarán de que existe un listado de precios de los arreglos, que los tickets, facturas o justificantes son entregados y que cumplen con todos los requisitos legales.

Asimismo, verificarán que la publicidad o los carteles no muestren cláusulas que induzcan a error o vulneren los derechos de los consumidores, y que admiten tarjetas de crédito y débito sin imponer recargos.

OBLIGACIONES DEL COMERCIO

Villanueva también recordó que las obligaciones de los comerciantes en época de rebajas "son exactamente las mismas" que el resto del año, y que además deben cumplir ciertas cuestiones en esta época. Así, está prohibido incluir en las rebajas los productos no puestos a la venta en condiciones de precio ordinario antes, así como la de productos deteriorados, pasados de moda o adquiridos con objeto de ser vendidos más baratos.

También están obligados a exhibir las fechas de las rebajas en lugar visible, adecuándose a un mínimo de una semana y un máximo de dos meses en los meses fijados por la Administración. Además, en los productos deben figurar los precios inicial y rebajado, no se pueden anunciar rebajas con carácter general si no se aplican descuentos al menos a la mitad de los productos ofrecidos, y si las rebajas no son generales, los productos de ambos tipos deben estar separados y diferenciados para no inducir a error o equívocos.

El delegado de Economía también mencionó ciertas recomendaciones útiles para los consumidores en estas fechas. Así, el Ayuntamiento insta a planificar los artículos que se quieren comprar y hacer un presupuesto. Además, aconseja comparar precios y calidades, que deben ser las mismas que fuera de rebajas. "Asegúrense sobre las posibilidades de cambiar o devolver el producto según el comercio, exijan el justificante de la compra y tengan en cuenta que los establecimientos que exhiben el distintivo de adhesión al Sistema Arbitral de Consumo ofrecen mayores garantías frente a reclamaciones", continuó.

"La rebaja del precio no supone la reducción de los derechos como consumidor ni de la calidad de los productos ofertados o las garantías que legalmente corresponden", insistió el edil, mencionando además que, ante dudas o reclamaciones, los ciudadanos pueden dirigirse a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (c/ Gran Vía, 24), a las OMIC de cada distrito o al teléfono 010.

RESULTADOS DE 2007

La labor inspectora del Ayuntamiento de Madrid es constante a lo largo del año. De hecho, Villanueva mencionó que, a lo largo de este año, se realizarán 21 campañas de este tipo. Además, indicó que el Instituto Municipal de Consumo elaborará tres nuevos códigos de buenas prácticas en colaboración con las asociaciones de usuarios y consumidores, que también colaborarán en los más de 600 cursos de formación que se impartirán.

Con esta actividad fiscalizadora, el Ayuntamiento halló el año pasado que el 17 por ciento de los establecimientos revisados tenía algún tipo de irregularidad, frente al 37 por ciento de 2006, disminución que atribuyó tanto a la actividad inspectora como "a la concienciación de los comercios, que participan en muchas actividades de formación e información", reconoció el concejal.

Entre las faltas más habituales se encuentran no exhibir la licencia (17 por ciento), no exponer las fechas de rebajas (14 por ciento), no exhibir precios inicial y final en el exterior (9,7 por ciento) ni en el interior (8,1 por ciento), no anunciar correctamente los productos rebajados (4,6 por ciento), no identificarlos bien (4 por ciento), no adecuar las fechas de oferta a lo establecido (2,8 por ciento), no exhibir el cartel de hojas de reclamación (8 por ciento), no disponer de ellas (7 por ciento), dispensar tickets incorrectos (7 por ciento) y contar con publicidad o leyendas engañosas (6,8 por ciento).

ENCUESTA DE SATISFACCIÓN

Con el objetivo de que "este servicio de gran calidad trabaje con más eficacia", el Ayuntamiento ha realizado una encuesta a 253 comerciantes de la ciudad, que evaluaron el trato que recibieron del inspector, la calidad de la información facilitada, la periodicidad de las inspecciones, el plazo para subsanar las deficiencias, la claridad en la exposición de motivos de la sanción y la atención prestada sobre el expediente sancionador.

Del estudio se desprende que "la valoración global de los servicios de consumo, que comprenden tanto la inspección como el procedimiento sancionador, alcanza los 3,52 puntos sobre un máximo de 5, es decir, un notable", frente al 3,40 del año pasado. El trato del inspector mejoró medio punto, alcanzando el 3,9 sobre 5, lo que demuestra "su profesionalidad", según el edil.

En detalle, el 76 por ciento de los encuestados considera el trato recibido 'bueno' o 'muy bueno' (+21% con respecto a 2007), mientras que la labor informativa sobre el motivo de la inspección fue tildada de 'satisfactoria' por el 67 por ciento (+11%). El tiempo se consideró 'normal' en el 68 por ciento de los casos (+12%), mientras que al 13 por ciento le pareció 'escaso', al 5 por ciento 'muy largo' y al 2 por ciento 'muy corto'.

En cuanto al tiempo transcurrido entre inspecciones, el 55 por ciento lo consideró 'normal' (-7,8%). Además, aumentó el porcentaje de respuestas en el extremo 'muy corto', con un 9 por ciento (+5,8%). Respecto a la información suministrada para subsanar las deficiencias, el 63 por ciento de los encuestados se dijo satisfecho (+18%).

Así, el aspecto más valorado fue precisamente la justificación de la sanción, con un 65 por ciento de los encuestados que considera que fue 'clara' (+13,4%). Además, el 49 por ciento valoró positivamente la información sobre determinados puntos del expediente (+8%), y el 60 por ciento quedó satisfecho con la información para subsanar deficiencias (+10%).

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