Buscar

Sobremesas extremas en Navidad: familiares y rivales políticos

9/11/2015 - 12:38
hermanos-wert-montaje.jpg
Los hermanos Wert. Imagen: montaje

Si la sobremesa de las reuniones navideñas son tensas en tu casa, imagina por un momento que fueras un líder político relevante? y justo contigo se sentara alguien de un partido rival. Igual, quién sabe, la conversación sería más aséptica para no entrar en terrenos pantanosos. Pero si la velada se alarga y a uno le da por hablar más de la cuenta?

Es lo que podría suceder, por ejemplo, en casa de los Wert. Un hermano exministro de Cultura del PP y ahora 'exiliado' en París con una suerte de embajada idílica. Mientras su otro hermano será el cabeza de lista de Podemos por Ciudad Real. De hecho, el Wert de Podemos ya se mostró públicamente en contra de lo que hacía el Wert del PP. Menos mal que entre París y Ciudad Real hay muchos kilómetros y, quizá, puedan evitar el trago de coincidir.

Quién sabe si Juan Carlos Monedero, laico como es, celebrará la Navidad. En cualquier caso en su casa seguro que sí, que para algo su padre es conservador de toda la vida, militante del PP y hasta defensor de Franco. Tanto es así que, en medio de un filón familiar que los medios aprovechan, llegó a pedir disculpas a Esperanza Aguirre porque intentó -y evidentemente fracasó- que su hijo siguiera su senda. Eso sí, ideología al margen, lo primero es lo primero, y como buen padre defendió a su hijo cuando entendió que le hacían la cama en su propio partido.

Hay otras familias que, por desgracia, no podrán poner a prueba en una sobremesa navideña sus discrepancias ideológicas. Es el caso de la familia Buesa, que sufrió hace años la pérdida de Fernando, vicelehendakari y parlamentario socialista vasco, a manos de ETA. Sus hermanos Jon y Mikel, aunque viven alejados geográficamente, sí podrían juntarse a discutir de política. Jon ha sido siempre un destacado militante del PNV, ocupando importantes responsabilidades bajo gobiernos jetzales, mientras Mikel ha sido un férreo opositor tanto de los socialistas como de los nacionalistas -de hecho, fue uno de los fundadores de UPyD mucho tiempo atrás-.

Hay veces, sin embargo, que uno no elige la familia, sino que le llega por vía matrimonial. Es el caso de tres políticos que comparten lazos familiares por vía indirecta, como el exlehendakari Carlos Garaikoetxea (primero del PNV, más tarde fundador de Eusko Alkartasuna), el aún diputado socialista Juan Moscoso del Prado (hijo del exministro Moscoso) y Uxue Barkos, ahora presidenta navarra por Geroa Bai. De hecho hay incluso algunas tensiones internas a cuenta de que Barkos no diera el paso junto a formaciones como EA para 'abrazar' a la izquierda abertzale en su vuelta a las instituciones.

Más calmadas serían las veladas en otros hogares políticos, como el de los Suárez (aunque no por las herencias, eso está claro). Mientras Adolfo Suárez, ya fallecido, fue el creador de la idea del 'centro político', una quimera necesaria en tiempos convulsos, su hijo se decantó por hacer política desde el PP. No es que la ideología conservadora supusiera un gran cambio en su hogar- porque para algo el expresidente ocupó importantes cargos a la sombra del régimen franquista-, pero sí supuso una grieta en ese relato de imparcialidad que la Transición arrojó sobre su figura. Una de sus últimas apariciones públicas, de hecho, fue para apadrinar el aterrizaje de su hijo en política junto a José María Aznar.

Hay otras familias con políticos separados, aunque cabe preguntarse en realidad cuánta separación hay. Es el caso de los Maragall, donde Pasqual, hoy enfermo, fue president bajo las siglas del PSC, mientras que Ernest decidió salirse de la disciplina del partido para crear una formación soberanista que actualmente le da un escaño en el Parlamento Europeo previo acuerdo con ERC. La duda aquí viene por si el expresident también ha dado ese giro o su presencia reciente en un mítin soberanista se debía, como se dijo, a una utilización política por parte de su entorno.

Otro caso de separación política con interrogantes sería la de la familia Sotillos. El padre, exportavoz del gobierno socialista de González, vio continuada su militancia con su hijo Alberto. Sin embargo finalmente abandonó el partido y creó un partido de izquierda con el que llegó a converger con IU de cara a estas generales, aunque finalmente ha decidido también abandonar esta participación conjunta.

En nuestro país hay mil ejemplos más. Pero no sólo aquí, claro. Divertidas han debido ser las sobremesas en casa de los Bush cuando uno u otro hermano tomaban posiciones de salida para disputarse la participación en la carrera presidencial. O en casa de los Milliband, cuando Ed y David pelearon por la primacía en el laborismo británico (aunque visto lo visto mejor que no lo hubieran hecho). Ahora, nada que ver con cómo podría ser una velada navideña en casa de los Le Pen después de que Marine haya echado a su padre del partido que él mismo fundó. Supera eso, cuñado.


Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 1

#1
09-11-2015 / 14:00
Talión
Puntuación 5

Nada nuevo bajo el sol. Desde el 78 estamos viendo como los familiares se apuntan, unos al PP y otros al PSOE (que son lo mismo con pequeños matice), así gobierne quien gobierne la familia siempre está en el Poder.

En el Medievo el primogénito heredaba la tierra, el segundo iba a la milicia y el tercero(si lo había) al clero; así se cubrían los 3 poderes.

Claro que en aquella época la Banca no tenía ningún Poder, porque ni siquiera existía. Ahora si tienes a alguno en la Banca ya no tienes falta de meterte mas, porque ya tienes todo el PODER. Los demás podercitos se limitan a servirte