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Universitarios de excelencia, salvavidas de los estudiantes con talento enredados en la mala Educación

24/01/2017 - 17:31
  • La Facultad Invisible pretende detectar y solucionar errores del sistema
  • Entre sus objetivos, buscan devolver a la Universidad el prestigio perdido
  • "El sistema de becas es arbitrario y las cuantías no son suficientes"
La Facultad Invisible es un proyecto de universitarios de excelencia.

El Ministerio de Educación les otorgó el Premio Nacional de Excelencia Académica, fueron reconocidos como los mejores universitarios del país y pudieron culminar sus carreras. Ahora, con un desarrollo profesional en progreso, se han unido para ayudar a los estudiantes que no cuentan con el apoyo del Estado, ni siquiera con un plan educativo fuerte. Un grupo de 'excelentes' creó La Facultad Invisible (LFI) y entre sus objetivos está el de conseguir dinero para becar a los mejores talentos y devolver a la Universidad pública española el prestigio perdido.

Sin ánimo de lucro ni ataduras políticos, con la única intención de reparar la educación universitaria española mediante la investigación de los problemas y el desarrollo de proyectos propios, LFI nació en un momento en que el encarecimiento de las tasas de las matrículas, la reducción de becas, el nuevo sistema de créditos y la falta de inversión impedía a muchos expedientes sobresalientes sobresalir y eliminaban las universidades españolas de las listas de las mejores del mundo (no hay ninguna entre las 100 mejores), subiendo puestos en el ranking de abandonos en los centros públicos.

Una de las acciones concretas que está desarrollado LFI es la de intentar recaudar, crowdfunding mediante, 14.000 euros para "nueve universitarios brillantes y un futuro muy incierto". El lema, 'Apadrina un becario'. La intención, no fallar donde el sistema sí ha fallado. De no llegar al objetivo, el dinero recaudado se repartirá igualmente entre los nueve alumnos, de entre 1º y 4º de Grado; de momento se han recaudado 5.315 euros a falta de seis días para que se cierre la petición. 

"El objetivo es generar un debate social en torno al sistema de becas y ayudas estatales, que es arbitrario, y cuyas cuantías son insuficientes, pues se han reducido un 21% en los últimos cuatro años", decía Cristina Sanz, una de las promotoras del proyecto, en declaraciones a Europa Press. Esta reducción en las subvenciones junto a las bajas rentas ha provocado no solo el abandono sino el endeudamiento de muchos alumnos que, obligados a dejar los estudios tienen una deuda pendiente con el Ministerio de Educación: la beca más los intereses. Es el caso de Diego, uno de los jóvenes con los que se vuelca LFI. Tras marcharse a Ecuador para cuidar de su padre enfermo perdió la beca de 3.000 euros y ahora tiene que devolver 3.500. Como una 'cadena de favores', Diego explica en la web de LFI que algún día espera poder ayudar de la misma manera a otro joven que se encuentre en la misma situación.

Los datos del descalabro

Algunas de las cifras manejados por La Facultad Invisible y extraídos de la web del Ministerio evidencian lo que desde LFI entienden como consecuencia de una serie de acciones que "han puesto en jaque al sistema educativo" al impedir el acceso a estudios a alumnos de bajos recursos.

Gráfico de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) extraído por LFI.

Un informe publicado por la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras (FECCOO) al inicio del curso 2016-2017 establecía en más de 86.000  los alumnos perdidos por la Universidad pública desde 2012, mientras que la privada ganaba unos 20.000.

Sobre la desinversión en la pública, ese mismo informe señalaba que el presupuesto pasó de 10.118.784.432 euros en 2010 a 8.939.578.948 en 2016, es decir del 0,93% al 0,807% del PIB. El gasto en becas y ayudas al estudio universitario del Ministerio también ha sufrido una caída en picado. Mientras en el curso 2011-2012 el Estado invirtió 1.618.555 millones de euros, en el 2015-2016 el presupuesto fue de 1.416.524, 202 millones de euros o un 12,5% menos.

Cien mil matriculaciones menos en cinco años. El informe anual de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) de sobre 2015 achacaba este dato al endurecimiento de las becas y a la fuerte subida de las tasas. Además, situaba a España en el puesto número 1 de países con más universitarios en empleos por debajo de su cualificación. También señalaba que los recursos destinados a las universidades seguían alejándose de otros países la UE y de la OCDE.

Un dato para el optimismo. En alguna de las 229 páginas de ese informe se aseguraba que los que no abandonan se centran más en aprovechar la carrera.

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