Buscar

Casemiro y la redención de Benzema

EFE
15/02/2017 - 22:56

Madrid, 15 feb (EFE).- Acostumbrado a no meter muchos goles, Casemiro marcó el segundo de su carrera con el Real Madrid, de vital importancia para el conjunto blanco, en una noche apasionada frente al Nápoles en la que Karim Benzema cuajó una buena actuación y se redimió de las críticas de anteriores citas.

Ambos fueron dos de los protagonistas de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. Casemiro, por su tanto, y Benzema por su afán de redención que consiguió con otro gol, el primero, que igualó un partido que finalizó 3-1 para los blancos.

De los dos, Benzema tenía más presión. Mientras que Casemiro siempre cumple a su manera, de manera equilibrada y sin alardes, el delantero francés estaba en el centro de los focos desde hace tiempo. De hecho, en el último partido que disputó el Real Madrid frente a la Real Sociedad, fue silbado por su público.

Su aparente inapetencia, esa que tan poco gusta a la hinchada blanca, exasperó aquel día al Bernabéu, que criticó la actuación de su futbolista. Además, los números de Benzema no acompañaban como en otras temporadas. No estaba en su mejor momentos antes de encontrarse con el Nápoles.

Sin embargo, su entrenador, Zinedine Zidane, ajeno a todas las críticas confió en Benzema una vez más para jugar en la punta de ataque del Real Madrid. El debate abierto sobre su figura no afectó al técnico francés, que se mostró muy seguro sobre la importancia del jugador del cuadro madridista.

"Cada uno puede opinar lo que quiera, lo importante es que en el día a día lo veo metido, bien, concentrado. Me duele que critiquen a cualquiera de mis jugadores, pero ellos saben que es así. Las críticas es parte del fútbol y te puede venir hasta bien para crecer. Karim es como los demás y hace que los demás marquen y jueguen mejor", dijo Zidane en la víspera del choque.

Benzema respondió con un partido en el que puso mucho empeño. De hecho, a los 20 segundos, pudo marcar con un disparo que repelió Pepe Reina con la mano derecha. Fue el preludio de lo que iba a llegar. Sin darse un respiro, Benzema corrió como casi nunca y cumplió.

Después del tanto de Lorenzo Insigne, apareció con un cabezazo salvador que igualó el partido en el minuto 18. Cuando peor estaban las cosas para el Real Madrid, logró marcar por cuarta jornada consecutiva en Liga de Campeones, algo que nunca había conseguido antes.

Aunque se fue apagando poco a poco e incluso pudo marcar otro tanto al filo del descanso con un remate que acabó en el poste derecho de la portería de Reina, su actuación y su insistencia mereció los aplausos de todos los que le silbaron un par de semanas antes. Fue ovacionado cuando a falta de diez minutos fue sustituido por Álvaro Morata.

Pero Benzema no fue el único decisivo. La aparición Casemiro fue mucho más inesperada pero igual de importante. El jugador brasileño casi nunca marca, pero cuando lo hace lo celebra a lo grande. Ya lo hizo la temporada pasada con un gol salvador en el estadio de Las Palmas en el minuto 90 que dio vida a su equipo.

Menos de un año después firmó el que probablemente fue el golazo de la jornada con un zapatazo desde fuera del área que sorprendió a Reina en la segunda parte. Fue el 3-1 y dio una ventaja más suculenta al Real Madrid para la vuelta. El 2-1 era muy peligroso y su tanto aumentó una renta que, aunque no es decisiva, sí es algo más importante.

Ahora, los hombres de Zidane tendrán que administrar bien su ventaja. San Paolo no es un estadio cualquiera. Será una olla en ebullición en la que el Nápoles intentará borrar una noche en la que Casemiro y Benzema alcanzaron el cielo por diferentes razones.

Otras noticias

Contenido patrocinado


El flash: toda la última hora