Buscar

¿Y si Zidane no se llamase Zidane? La sombra de la destitución, sobre el entrenador del Real Madrid

8/01/2018 - 10:34
  • La protección del vestuario y su curriculum lo protegen del despido
  • Las divergencias sobre fichajes podrían ser la primera brecha de un divorcio
Zidane, tras el empate del Real Madrid frente al Celta. Imagen: Reuters

El Real Madrid roza la tragedia. Ayer empató a dos en Vigo (y gracias, de no ser por el penalti que detuvo Keylor Navas) y ya está a 16 puntos del Barça con un partido por disputarse, lo que, con el rendimiento merengue actual, no es garantía de que pudiera reducir a 13 esa distancia. Cuarto en Liga, sólo la Champions (y el recuerdo de un pasado reciente brillante) salvan por ahora a un Zidane que, de no ser Zidane, seguramente tendría ya sobre su cabeza el fantasma de una destitución fulminante.

Con mejores resultados su antecesor, Rafa Benítez, fue despedido en el arranque de 2016. Entonces, sin embargo, la sala de trofeos del Bernabéu estaban huérfanas de éxitos recientes que llevaran su firma. También ayudó que la relación entre Benítez y su vestuario era horrible.

Ahora ese vínculo es mejor. La plantilla arropa a su entrenador al igual que su entrenador ha arropado de forma incondicional a su plantilla en estos tiempos de aguaceros constantes en forma de crítica por su rendimiento.

Con dos Champions, una Liga, dos supercopas de Europa, una de España y dos mundiales de clubes, el rendimiento reciente de Zidane es el otro puntal sobre el que se aferra el técnico francés. Más allá de esos argumentos, nada le salva, excepto un nombre potente que, cómo él mismo ha reconocido en muchas declaraciones públicas, no tiene por qué ser flotador con el que evitar su hundimiento. "Hoy sigo aquí, pero mañana no lo sé", suele comentar al preguntarse por su futuro.

En el Bernabéu (por ahora) lo tienen claro: Zidane no se toca. Seguirá y dirigirá el proyecto también la temporada pasada. Los éxitos logrados, creen, no se tratan sólo de cosa de flor, sino de algo más. Creen también por el Bernabéu que este año se ha fallado en los refuerzos y que, tras las salidas, la plantilla es peor.

Una reflexión que no comparte Zidane, que incluso públicamente se atreve a ir en contra de decisiones relevantes de forma pública. Su negativa a fichar ningún portero, tal y como afirmó en la previa del partido ante el Celta, podría constituir la primera brecha sobre la que cimentar el principio del fin. Por ahora, esa opción es imposible, pero la paciencia merengue tiene un límite. Y a 16 puntos del Barça, más todavía.

Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 4

#1
08-01-2018 / 12:16
aficionado
Puntuación 16

Ha vivido de la herencia y trabajos hechos por Rafa Benítez, hasta que se le ha acabado. Él no sabe más que alinear a sus paisanos enchufados: Varane y Benzemá que no sirven ni para segunda división, y desprecia a los jóvenes españoles que son figuras en las selecciones.

#2
08-01-2018 / 14:33
josemor
Puntuación 11

Benzema no jugó ayer. Cristiano estuvo en el campo.

#3
08-01-2018 / 14:53
Puntuación 1

Lo de Zidane es de pena, claro que hay que canmbiar de entrenador y cargarse a media plantilla, entre ellos los franceses, cristiano, marcelo, etc. mala temporada de verano, en USA fué un fracaso, y pesimas contrataciones por culpa de un pesimo "entrenador"

#4
08-01-2018 / 17:00
Ulf
Puntuación 2

.... pero cuando ganábais todo, estabais todo el día baboseando, con él en la tele de largo, ya alineara jugadores musulmanes, negros o sudacas.

"Lo importante es ganar como sea"

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.