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Lionel siempre manda en su jardín

9/04/2018 - 7:35
  • El '10' acaudilla fantasías en el Camp Nou como un niño en el patio de su casa
Messi celebra el 1-0 que le marcó al Leganés el pasado sábado. Imagen: Reuters

El Camp Nou impresiona. Sus gradas son un desfiladero afilado que acaba en verde. Grandes. Gigantes. Hasta vacío hace tremar al invitado neófito. Despoblado de parroquianos culés (y turistas, su otro gran núcleo poblacional) los alaridos de unos pocos se escuchan un mucho. Si sus gargantas entonan admiración, el aullido es fiero. Como Messi y su puntería.

Ahí andaba el sábado el '10' rumiando fantasía por su jardín a 20 minutos del Barça – Leganés. Jugando con sus amigos. Un puñado de pelotas besando la frontal y un portero (Cilessen, no un cualquiera…) tratando de evitar sus lanzamientos recreativos. Como en el patio de colegio. Así juega Lionel.

Leo lo intentó dos veces. No se esfuercen en conjeturar otro resultado que la bola entrando en la meta. El lugar, el más difícil: la escuadra. Y entonces, el rugido zumbó por todo ese Camp Nou impresionante y (casi) vacío: "¡Ooooooooooooh!", aulló la muchachada.

Pasó en la portería donde luego Messi marcó el primero de la noche. De falta y en una posición similar. Como en el calentamiento. Pero éste fue con un partido oficial en juego. No lo parecía. Lionel siempre hace lo mismo en su jardín. Disfruta. Nada más. Nada menos.

Con la bola habiendo ya violado su meta, Cuéllar, el portero del Lega, miró enrabietado a su barrera pensando, quizá, que Gabriel o Siovas podrían haber saltado más para taponar el disparo. Lamentos de fogueó. La falta la ejecutó él. Lionel. Y en su jardín sólo mandan él su zurda asesina.

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