Buscar

Desactivar el wifi, dietas, inglés obligatorio...los otros cimientos de la Premier de Pep Guardiola con el Manchester City

16/04/2018 - 19:08
  • El detallismo del técnico llegó a los niveles más insospechados
Pep Guardiola, al término del Tottenham-City de Premier. Foto: EFE.

Un día después de jugar y con el menor brillo que ello conlleva, el Manchester City se proclamó campeón de la Premier League. A pesar de su batacazo en la Champions, lo de los chicos de Pep Guardiola ha sido un paseo en la competición casera. Un periplo ganador que, al margen de lo puramente deportivo, se construyó a través de otras manías del entrenador catalán.

Daily Mail se fija en los pequeños detalles que ejercen de contexto de una plantilla ganadora. En el centro de todo ello, Pep Guardiola, meticuloso hasta la extenuación. Su intervencionismo acapara todos los campos imaginables, desde la alimentación de sus jugadores incluso hasta sus accesos a Internet.

El entrenador encargó un nuevo vestuario, circular, para que todos los jugadores estuviesen al mismo nivel y se viesen forzados a interactuar más. En el mismo sentido, desactivó el wifi en zonas concretas de las instalaciones para evitar el aislamiento de los futbolistas. En pos de esta unión, obligó en ocasiones al vestuario a comer juntos tras los partidos o tras los entrenamientos. La alimentación, eso sí, reglada: incluso los futbolistas con chef propio estaban sometidos a una estricta dieta.

En paralelo a una unión interna, también creó un ambiente de comunión con la grada. Para ello, se transformaron en transparentes las paredes del túnel de vestuarios y se eligió a Noel Gallagher, cantante de Oasis y fan declarado 'citizen', como banda sonora preferida en los momentos de vestuario. La imagen pretendida, la de escenificar una comunión especial con los hinchas.

Pero el detallismo de Guardiola va más allá: fijó la altura del césped entre 19 y 23 milímetros, marcó los laterales y la zona de los centrales en los campos de entrenamiento para entrenar las jugadas y obligó a todos los empleados (a todos los niveles) extranjeros a aprender inglés para aligerar los intercambios de información.

El nivel de intervención llegó a ser tal que se fijó hasta en la posición del pie de los jugadores en los controles. Así, Raheem Sterling cuenta que el técnico el instó a no controlar los balones con el exterior (una manía de años atrás), sino con el interior. El inglés lo hizo, con buenos resultados.

Esta mejora de sus efectivos es una de las situaciones que más satisfacción han generado en un Manchester City que comulga a la perfección con su entrenador. La buena relación es en ambos sentidos: Guardiola no reprochó el fracaso en las negociaciones del pasado invierno por Alexis Sánchez o Riyad Mahrez. Que el técnico se siente cómodo en Mánchester lo ejemplifica una anécdota: una estampa habitual durante este curso ha sido la de verle sin zapatillas, andando por los pasillos. Un bienestar que ha derivado en su primera Premier League como entrenador.


Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 1

#1
16-04-2018 / 20:54
Patxi
Puntuación 12

Qué bonito sería que esos detalles hicieran ganar ligas y no los 853 millones de presupuesto que tiene el City, el club con mayor presupuesto del mundo, lo cual no ha impedido que el Liverpool con la mitad de presupuesto le haya metido 5-1 en Champions y le haya eliminado en cuartos.

¿Tenemos que creernos que si no es por los maravillosos detalles de Guardiola les meten 10? ¿No tendrá más que ver con que Guardiola dejó en el banquillo en el partido de ida al máximo goleador del equipo y en el de vuelta al Kun Agüero?

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.