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La derecha salvadoreña ajusta cuentas tras derrota electoral

AFP
17/03/2009 - 21:39

Tras el revés histórico que sufrió el domingo en las urnas, poniendo fin a veinte años en el poder, la derecha gobernante salvadoreña empezó este martes un proceso de autocrítica con la renuncia del vicepresidente de campaña, César Funes.

El primero en asumir la culpa de la derrota el domingo ante Mauricio Funes, candidato de la ex guerrilla Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), fue el vicepresidente de la agresiva campaña que realizó la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), César Funes.

Pero en su dimisión sugirió que toda la cúpula de Arena haga lo mismo y que asuma la "transición" una comisión integrada por los ex presidentes Alfredo Cristiani (1989-1994), Armando Calderón (1994-1999), Francisco Flores (1999-2004) y el actual mandatario Elías Antonio Saca.

"Estoy convencido de que la conducción de este proceso de transición tiene que darse al más alto nivel, y el más alto nivel en Arena son sus tres ex presidentes, el presidente Saca, así como el presidente de Arena, Rodrigo Ávila, que es el líder de la derecha", declaró Funes a la televisión.

Las luchas internas en el proceso de elección del candidato que llevaría a los comicios del domingo y el desgaste acumulado en 20 años de gobierno contribuyeron a la derrota del candidato Rodrigo Ávila, según el analista y ex director de la cúpula empresarial de El Salvador, Juan Héctor Vidal. "Todos sabemos que el proceso electoral (interno) fue complicado para la derecha (...), porque hubo intereses de grupúsculos, y (...) por darle continuidad a sus propios intereses inclusive dividieron al partido", señaló Vidal.

"Arena necesita un cambio fundamental", dijo por su parte a AFP el analista Alfredo Mena, quien considera que ha estado "en manos de los más ricos que han trabajado para los más ricos de los más ricos". "En ese sentido, creo que el verdadero futuro de la derecha es ser una derecha popular al servicio del ciudadano común", sostuvo Mena.

Mena, quien en el pasado fue parte de la directiva de Arena, señaló que ese partido "necesita cambiar fundamentalmente" en su forma de hacer política, más ahora que pasará a ser el principal partido de oposición, tras 20 años en el gobierno.

Los gobiernos neoliberales, que llevaron a cabo privatizaciones de los bancos, de las pensiones y los servicios de electricidad y telecomunicaciones, no consiguieron reducir la pobreza ni la inseguridad ni crear empleo, lo que ha hecho que 2,8 millones de salvadoreños se hayan tenido que ir del país, buena parte a Estados Unidos, y sus remesas suponen el 17% del PIB.

Para Mario Acosta, otro ex miembro de la dirigencia de Arena, la primera acción que debería la actual dirigencia es renunciar para dar paso a nuevos rostros que empujen a "revolucionar el partido". "El partido no debe de convertirse en un escudo o en una protección para aquellos que han hecho mal las cosas", insistió Acosta.

En tanto, para el presidente saliente, Antonio Saca, la actual situación en Arena hace necesario que el partido mantenga su trabajo territorial, no descuidando sus bases y "aprovechando la experiencia" ganada en 20 años en la presidencia.

Alfredo Cristiani (1989-1994), el primer presidente de Arena, fundada en 1981, logró poner fin a doce años de sangrienta guerra civil en 1992, permitiendo al FMLN desarmarse y transformarse en partido político, que tras acudir a un candidato externo a la formación logró llegar a la presidencia.


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