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Bolivia investiga a unos supuestos mercenarios que querían matar a Evo Morales

AFP
26/04/2009 - 15:31

La Fiscalía de Bolivia está tras la pista de armamento militar y cuentas bancarias de tres supuestos mercenarios radicales asesinados a tiros y de otros dos capturados vivos, cuyo presunto objetivo era dividir el país y matar al presidente Evo Morales, según las autoridades.

Un investigador del Ministerio Público, Johnny Aguilera, dijo al diario La Prensa que parte de las seis armas incautadas en un depósito requisado a los supuestos mercenarios es de propiedad del ejército boliviano. Confirmó que la mayoría de ellas lleva adherido el escudo de Bolivia, indicio de que se trata de equipo perteneciente a las Fuerzas Armadas.

Según el ministro de Defensa, Walker San Miguel, el armamento encontrado en un depósito utilizado por los radicales -de propiedad original de la telefónica de Santa Cruz, Cotas- provienen de un asalto, en diciembre pasado, a un puesto militar avanzado, en la frontera con Paraguay.

Las armas y explosivos fueron hallados el pasado jueves, después que la policía de élite desmantelara una célula de mercenarios y matara a tiros a Eduardo Rózsa Flores (boliviano-húngaro), Arpád Magyarosi (húngaro-croata) y Michael Dwyer (irlandés), en una operación confusa en un hotel de Santa Cruz. Elod Toasó (húngaro) y Mario Tadic (boliviano-croata) fueron capturados vivos y permanecen incomunicados en una cárcel de La Paz, mientras se desarrollan las investigaciones judiciales.

El gobierno insiste en que estos hombres participaban en un complot destinado a asesinar a Morales, instigados por grupos "de extrema derecha, ultranacionalistas, separatistas" de la región de Santa Cruz, bastión de la oposición conservadora boliviana.

En una entrevista que había dado en septiembre pasado a la televisión húngara y que se emitió por primera vez el martes pasado, Rózsa Flores señaló que viajaba a Bolivia para llevar acciones en Santa Cruz, incluso para separar esa región del resto de Bolivia si era necesario.

Según admitió la semana pasada el diputado derechista opositor Pablo Klinski al diario El Deber, el local ferial donde se encontraron las armas fue "el centro de operaciones y de cómputo de los diferentes referendos autonómicos" que llevó a cabo Santa Cruz para desligarse del poder central de La Paz.

En la misma línea de acción, la Fiscalía investiga también los movimientos económicos que el supuesto líder de la célula, Rózsa Flores, hizo en Bolivia. "La manera de financiarse de ellos (los radicales) era a través del banco. Hacían sus pagos a través de tarjetas bancarias", dijo una fuente reservada al diario La Razón. Ahora las investigaciones están orientadas también a esa pista y el paradero de tres mercenarios prófugos, según un miembro de la comisión multipartidaria de la cámara de Diputados que investiga el asunto, citado por el diario.

El diario oficialista Cambio, aseguró además en su edición del sábado que Cotas contrató a Rózsa Flores, en diciembre de 2008, con la identidad falsa de Jorge Hurtado Flores.

Ante este clima, el gobierno ordenó el desplazamiento de unos 1.500 militares hacia los puntos fronterizos de Brasil y Paraguay para contener el tráfico de armas y de droga y sellar las salidas de escape de los tres radicales prófugos.

El gobierno denunció que el grupo irregular desbaratado en Santa Cruz planificó también el atentado con explosivo contra la vivienda del cardenal Julio Terrazas a mediados de abril.


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