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Un caso similar al de Rayán acabó con la condena de un año de cárcel en 2005

EFE
16/07/2009 - 21:05

En el año 2005 se dio el mismo error que ha ocurrido con Rayán, ya que en esa fecha un enfermero suministró leche por vía intravenosa en lugar de por sonda nasogástrica a un bebé prematuro. El caso acabó con la condena de un año de cárcel al acusado.

Un profesional sanitario fue condenado en 2005 a un año de cárcel por cometer, en el hospital de Nuestra Señora de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife, el mismo error que ha acabado con la vida de Rayan, es decir, introducir la alimentación por vía intravenosa en lugar de por la nasogástrica.

Este caso ha sido recordado hoy por el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González, que le ha calificado como "gemelo" del sucedido en el Hospital Gregorio Marañón.

Sin embargo, González ha admitido la excepcionalidad en el caso de Rayan por las circunstancias en las que murió la madre del niño, que fue la primera víctima mortal de la gripe A en España.

La sentencia sobre la muerte del bebé prematuro canario, a la que hoy ha tenido acceso EFE, explica que nació en diciembre de 2000 a las 32 semanas con un peso de 875 gramos y, aunque los primeros cinco días había rebajado hasta los 770 gramos, el día 20 de diciembre pesaba 995 gramos, por lo que fue dado de alta de la Unidad de Vigilancia Intensiva para ser llevado a la unidad de cuidados intermedios.

Le suministró leche por vía intravenosa

En dicha unidad, el día 21 de diciembre, a las 12:30 de la noche, un ayudante técnico sanitario le introdujo 20 mililitros de leche por la vía intravenosa en lugar de hacerlo por la sonda nasogástrica.

Desde la 01:00 hasta las 03:00 horas, el acusado se hallaba en otro box de cuidados intermedios, y el pequeño estaba al cuidado de una auxiliar de enfermería, a pesar de que en cada box de dicha unidad de neonatología debía de haber un auxiliar y un ayudante técnico sanitario.

Alrededor de las 03:00 sonó la alarma del aparato que indica la finalización de la entrada del líquido y la auxiliar se dio cuenta del error, poniéndolo en conocimiento del ayudante técnico sanitario.

Ambos informaron a los médicos de guardia que, a pesar de sus esfuerzos y el tratamiento suministrado, no pudieron hacer nada, y el bebé falleció a causa de un "shock anafiláctico que produjo una coagulación intravascular diseminada".

El acusado reconoció en el juicio "existencia de error humano" en el fatal suceso, aunque su defensa alegó en el juicio "falta de la relación de causalidad del fallecimiento del niño con las consecuencias" de su acción, intentando demostrar la inviabilidad del desarrollo vital del niño.

Su error pudo ser corregido por los médicos

Además, la defensa del acusado intentó demostrar que su error pudo ser corregido por los médicos encargados del servicio con una adecuada diagnosis de los síntomas, tras ser detectado el fallo en la alimentación del bebé.

Pero el juez del Juzgado de lo Penal nº5 de Santa Cruz de Tenerife, aceptó en el juicio la opinión de la médico forense, quien, por el historial médico del niño, confirmó la viabilidad del pequeño, así como que la situación creada por la perfusión de alimento por vía parenteral era irreversible.

 El fallode la sentencia, fechada en Santa Cruz de Tenerife el 8 de marzo de 2005, condenó al ayudante técnico sanitario, como "autor criminalmente responsable de un delito homicidio imprudente en el ámbito profesional", a un año de prisión.

Asimismo, a la inhabilitación durante ese año, y a una pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de ayudante técnico sanitario y otras análogas que tengan responsabilidades sanitarias.

Se le absolvió del delito de omisión de socorro que también se le había imputado


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