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Los Verón, padre e hijo, reviven estirpe de Estudiantes campeón de América

AFP
16/07/2009 - 20:04

El estelar volante Juan Sebastián Verón, figura y símbolo del argentino Estudiantes de La Plata, revivió en la flamante conquista de la Copa Libertadores las hazañas hechas por su padre, Juan Ramón, también campeón de América con la camiseta 'pincharrata' hace cuatro décadas.

Elegido como el jugador más valioso de la final, la 'Brujita' Verón consiguió unir su historia a la de su padre, la 'Bruja', destacado integrante del Estudiantes que revolucionó al fútbol argentino a finales de los años 60 y que conquistó la Libertadores tres años seguidos (1968/70).

Juan Ramón Verón era uno de los pilares de ese equipo 'pincharrata' que quebró el dominio hegemónico de los clubes 'grandes' en el fútbol argentino.

Bajo la conducción del DT Osvaldo Zubeldía, jugaba un fútbol basado en una férrea disciplina táctica, trabajo de pelota parada y hasta recursos poco deportivos, según la leyenda.

Con la estirpe futbolera en los genes, Juan Sebastián incluso nació el mismo día que su padre marcó un gol para Estudiantes en un clásico frente a su eterno rival Gimnasia La Plata, en marzo de 1975.

Recordado como autor del tanto que le dio a Estudiantes la Copa Intercontinental de 1968 en Old Trafford, frente al inglés Manchester United, Juan Ramón dijo el jueves que su hijo es "el mejor jugador de la historia" del club platense.

"Sebastián volvió para rendirle al equipo y lo ha conseguido. Ha logrado muchas cosas", destacó Verón padre.

Fanático de Estudiantes desde la cuna, Juan Sebastián Verón, de 34 años, creció con el recuerdo de los logros familiares y debutó en el club de sus amores hace 15 temporadas, aunque pronto llevaría su habilidad por todo el mundo.

En 1996 fue transferido a Boca Juniors y, tras apenas seis meses en el club 'xeneize', pasó al fútbol italiano (Sampdoria, Parma y Lazio), para luego recalar en los ingleses Machester United y Chelsea.

Después de un par de temporadas en el italiano Internazionale, Juan Sebastián dejó de lado varias propuestas redituables y decidió regresar a Estudiantes, con un sólo propósito que exhibió claramente.

"Volví a la Argentina con el sueño de ganar mi primer título local y la Copa Libertadores", confesó en aquel momento, tras una década en el primer plano internacional.

El primer objetivo se le cumplió enseguida, porque a finales de 2006, con Verón hijo como eje del equipo, ganó el Apertura local en una recordada final frente al Boca de Ricardo La Volpe.

Tras ser premiado como el mejor futbolista sudamericano en la temporada 2008, Verón impulsó este año la apuesta más fuerte: la de ir en busca de la Libertadores, la misma que había obtenido su padre 40 años atrás.

"Esto es lo que los viejos (los jugadores históricos de fines de los 60) nos pidieron. La mística está viva y va de generación en generación", declamó Sebastián respecto de la histórica herencia de garra y coraje de Estudiantes.

El mismo sentido había tenido el discurso del entrenador, Alejandro Sabella, llegado hace apenas cuatro meses a Estudiantes, al mostrarles a los jugadores en el club las fotos enmarcadas de aquellos equipos gloriosos.

Así, los exhortaba a repetir la proeza que se hizo realidad con el triunfo (2-1) ante Cruzeiro, el miércoles en el Mineirao, tras empatar sin goles en el partido de ida de la final del torneo continental.

str/ls/ev

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