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Nuevo contrapunteo dejó en limbo reanudación de relaciones Bogotá-Quito

AFP
14/04/2008 - 20:27

Ecuador juzgó insuficiente el lunes la respuesta de Colombia a su ultimátum para que pruebe la supuesta tolerancia militar con las FARC en suelo ecuatoriano, en un duro cruce de acusaciones que rodeó de incertidumbre la reanudación de relaciones entre los dos países.

Bogotá acusó al presidente Rafael Correa de haber disuadido a sus militares de combatir a la guerrilla en territorio ecuatoriano, lo que fue desmentido por Quito quien exigió a Colombia que presentara pruebas en un plazo de 48 horas.

Colombia presentó como "gran prueba" la "presencia notoria" del jefe rebelde Raúl Reyes, abatido en Ecuador en un bombardeo colombiano tras el cual se mantienen rotas las relaciones entre los dos países desde el 3 de marzo, según un comunicado de su Secretaría de Prensa.

"Lo que se demuestra y se sigue demostrando es que aquella afirmación es una falacia, porque la respuesta que ha dado el gobierno colombiano al ultimátum ecuatoriano no es una respuesta satisfactoria", replicó el ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce, en declaraciones a una radio de Bogotá.

Así, la crisis diplomática continúa latente pese a que ambos países habían reconocido señales mutuas para normalizar el diálogo después del acuerdo de Santo Domingo, que desactivó la tensión militar entre Colombia y Ecuador, y a la que se habían sumado Venezuela y Nicaragua apoyando a Quito.

En medio de la nueva escalada, Colombia también acusó a Correa de incumplir dichos compromisos, molesto por una declaración en la que el mandatario llamó "payasadas" sus supuestas advertencias sobre la presencia de las FARC en Ecuador.

El ministro Ponce lo interpretó "como un audaz pronunciamiento" con el que Colombia busca "sembrar desconfianza entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas ecuatorianas en momentos en que están estrechamente unidos para enfrentar la campaña mediática del gobierno colombiano".

Los señalamientos contra Correa cayeron en un momento sensible para el gobierno ecuatoriano, que días antes había relevado al ministro de Defensa y a la cúpula militar alegando una supuesta infiltración de la CIA en los servicios secretos.

Según el jefe de Estado ecuatoriano, Bogotá habría recibido información relacionada con la crisis mediante esos enlaces. Quito reforzó sus sospechas al exigirle a Colombia que revele quiénes fueron los oficiales ecuatorianos que colaboraron, a espaldas de Correa, en el operativo que dio muerte a Reyes.

"Uribe tiene la obligación política y ética de informar al gobierno ecuatoriano cuáles fueron los grupos de inteligencia y oficiales que participaron sin participación de Ecuador", declaró el viceministro de Defensa, Miguel Carvajal.

La Fiscalía colombiana envió una misión a Quito para investigar el operativo militar que dio origen a la crisis, en reciprocidad con la entrega de los archivos electrónicos de las FARC en los que según Uribe se relaciona a su homólogo ecuatoriano con la guerrilla marxista.

Analistas ecuatorianos examinaron con preocupación el cruce de declaraciones, y pidieron tranquilidad a los dos gobiernos.

"Deben demostrar un mayor respeto por el otro en los procedimientos y naturalmente quitar la retórica de tanto calificativo, que realmente estorba", opinó el ex canciller Alfonso Barrera.

vel/sp/dk

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