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Proyecto de ambulancias para recolectar órganos genera debate en Nueva York

AFP
2/06/2008 - 19:11

Una ambulancia acude al lugar de un accidente con los paramédicos listos para asistir al herido. Detrás llega otra, pero sólo intervendrá en caso de que fracase la primera: su función es preparar el cuerpo del fallecido para la extracción de un órgano que salvará la vida de otra persona.

Nueva York quiere probar el sistema de trasplantes que colocó a España a la vanguardia mundial en la materia, pero la idea de poner ambulancias a recolectar órganos genera una polémica de bioética que supera el ámbito médico.

Unas 18 personas mueren a diario en Estados Unidos por la falta de órganos disponibles para un trasplante, según cifras de la organización no gubernamental Donate Life America (DLA).

A pesar de que un 90% de los norteamericanos es favorable a ceder sus órganos en caso de muerte -precisa DLA- sólo un 30% toma las medidas necesarias para que ello ocurra.

Financiados con un fondo federal de 1,5 millón de dólares de la Administración de Recursos Sanitarios y Servicios, un grupo de médicos quiere desarrollar un sistema que haga coincidir oferta y demanda de órganos.

Implica una mejor utilización de la información disponible sobre los potenciales donantes y la creación de un tipo de ambulancia especializada para recolectar los órganos de personas fallecidas repentinamente o en accidentes.

"Estamos tratando de resolver el problema de un amplio sector de la población norteamericana dispuesta a donar sus órganos, pero que a menudo muere fuera del hospital donde está el mecanismo necesario para extraérselos, y la gran cantidad de gente que fallece cada día esperando un trasplante que nunca llega", dijo el profesor Lewis Goldfrank, que dirige el proyecto.

Director del departamento de medicina de emergencia del hospital Bellevue de la Universidad de Nueva York (NYU), Goldfrank explicó en entrevista con AFP que su idea se inspira en el modelo español.

"Se trata de un proyecto muy similar al practicado en Madrid o Barcelona para los casos de muerte por ataque cardíaco", dijo Goldfrank.

La iniciativa ha despertado críticas de algunos especialistas, líderes religiosos o sociólogos que cuestionan su aplicación a la realidad del país.

"España no es Estados Unidos", comentó el profesor Michael Grodin, especialista en derecho sanitario y bioética de la escuela de Medicina Albert Einstein de Maryland.

"Estados Unidos no tiene un sistema universal de salud, hay 45 millones de personas que no tienen acceso al seguro médico. A la gente le choca tener la posibilidad de donar sus órganos pero no de acceder a una cobertura de salud".

Según Grodin, "es una mala idea, contraproducente. El público lo va a percibir como que hay una ambulancia dando vueltas por la ciudad a la búsqueda de órganos".

El proyecto prevé que la ambulancia del servicio de emergencia tradicional llegue con su personal, que hará todo lo posible por salvar la vida en peligro.

Pero sin que ni siquiera los paramédicos de la primera ambulancia se enteren, el servicio que organiza los socorros alertará a la ambulancia encargada de la recolección de órganos, que también se acercará al lugar.

Su personal sólo intervendrá si el paciente muere. En lugar de transportarlo a la funeraria, le inyecta fluidos necesarios para preservar sus órganos y lo transporta al hospital, a la espera de la autorización legal de los allegados.

En España, la Organización Nacional de Transplantes creada en 1989 permitió pasar de una tasa de donación de órganos de 14 por un millón a 35 actualmente, la más alta del mundo. Estados Unidos hoy tiene unos 23 donantes por un millón.

El primer ministro Gordon Brown acaba de anunciar que Gran Bretaña quiere imitar el modelo español, al igual que varios países de América latina, que también manifestaron interés.

ltl/aic

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