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Turquía, de ogro a príncipe encantado

AFP
21/06/2008 - 18:47

Turquía pasó en dos años de una imagen deplorable con aquella batalla campal de fines de 2005, en una serie de repesca al Mundial 2006 ante Suiza, a una con buena aura, tras clasificarse a semifinales de la Eurocopa, pasando de ogro a príncipe encantado con sueños de reinar Europa.

El 16 de noviembre de 2005, al final de esa serie que dio la clasificación a la Copa del Mundo a Suiza, los turcos dejaron su ira en un duro combate en el túnel del estadio, al final del pitazo final, cuando los suizos festejaban el pasaje a Alemania en el 'Infierno de Estambul'.

La imagen dio vueltas al planteta fútbol y se oscureció mucho más cuando se conoció que el defensor suizo Stephane Grichting había sido víctima de una perforación del canal urinario después de un golpe recibido en la parte inferior de su abdomen.

Aquella noche, también se descubrió el rostro de Fatih Terim, el técnico turco, con la corbata floja, sudando y alentando a sus jugadores para atacar y asustar a sus rivales de cualquier forma.

El 'Emperador' pareció cavarse su propia tumba ante los medios de comunicación, pero salió indemne del escándalo y hoy ya quiere conquistar Europa.

Turquía llegó por primera vez en su historia a las semifinales de Eurocopa, igualando su mejor desempeño en grandes citas, cuando terminó tercero en el Mundial-2002, tras perder con Brasil en 'semis'.

Hoy, el rostro de Fatih Terim se aplacó. Con 54 años, este pequeño hombre, con discurso de sabio anciano que repite las palabras "principios" o "filosofía" en cada conferencia de prensa, ha cambiado la imagen a Turquía.

Incluso, le cambió el carácter. Pasó de ser esa tímida Cenicienta ante los poderosos a un príncipe valiente que nunca se cansa de ganar batallas épicas, como el 3-1 por penales ante Croacia (0-0, 1-1), la víspera, por cuartos de final, o el 2-1 ante Suiza y el 3-2 contra República Checa, en la primera fase.

Para sus jugadores, Terim es una especie de gurú.

Hamit Altintop, versátil defensa o medio, repetía palabras calcadas del discurso positivo de su DT.

"Tenemos confianza en lo que dice el seleccionador, debemos acatar sus órdenes. Nos dijo no tener miedo y creer hasta el final. Este equipo puede vencer a cualquiera", explicó el jugador del Bayern Múnich.

¿Cuál es entonces el secreto de Fatih Terim? Slaven Bilic, su homólogo croata, dijo que Turquía tenía algo "especial".

El timonel turco no lo desmintió, satisfecho con ese aura alrededor de su selección.

El entrenador, un ex defensor, pasó por los banquillos de Europa por la Fiorentina y el AC Milán (sin mucho éxito) y luego fue tentado para un segundo mandato como seleccionador (primer ejercicio desde 1993 a 1996).

Adepto a una disciplina dura, inflexible, Terim logró unir a un grupo, que pudo luchar contra lesiones o suspensiones (cuatro jugadores están suspendidos por la semifinal contra Alemania), y que sigue haciendo soñar.

pgr/gv

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