Buscar

Fiscalía cifra en 100 los muertos en masacre cometida en 2000 en Colombia

AFP
23/06/2008 - 18:37

Un informe técnico de fiscales divulgado este lunes cifró en "por lo menos 100" los muertos por grupos paramilitares de ultraderecha en una masacre en 2000 en el poblado de El Salado en el norte de Colombia, que podría implicar además a mandos militares y policiales.

Hasta ahora se estimaban entre 38 y 50 los muertos en esa masacre, una de las mayores realizadas por los paramilitares que operaban en la región caribe colombiana bajo el mando de Rodrigo Tovar ("Jorge 40"), detenido actualmente en Estados Unidos a donde fue extraditado por narcotráfico.

"Se ha podido establecer que los hechos allí ocurridos dejaron por lo menos 100 personas asesinadas y se cometieron actos de barbarie", señala un aparte del informe técnico de fiscales, reproducido este lunes por el diario El Tiempo.

Entre el martes 15 y el sábado 19 de febrero de 2000, un grupo de 300 hombres enviados por "Jorge 40", guiados por cuatro desertores de la guerrilla, llegaron hasta el caserío y realizaron el asesinato selectivo de sus habitantes acusándolos de colaborar con los rebeldes.

Entre las víctimas, se señala el caso de una niña de 12 años que murió deshidratada tras ser amarrada a un tubo en el centro de la población a pleno sol y se le impidió tomar agua para obligar a sus padres -dos campesinos- a confesar su colaboración con la guerrilla.

Los asesinos "utilizaron crueles métodos como el ahorcamiento y el cercenamiento de partes del cuerpo y luego les propinaron tiros de gracia" a sus víctimas, sostiene el informe.

Según El Tiempo, La Fiscalía evalúa la posibilidad de vincular al proceso por esa masacre a los mandos policiales y militares de la zona, que habrían colaborado con los paramilitares que realizaron los asesinatos.

Antes de ser extraditado Tovar confesó que dio la orden de la masacre de El Salado, junto con otros dos jefes paramilitares: Salvatore Mancuso, también enviado a Estados Unidos por las autoridades colombianas, y Rodrigo Mercado, muerto por sus compinches.

Un estimativo inicial de una comisión estatal atribuyó más de 9.000 crímenes a los grupos paramilitares, que culminaron su desmovilización en 2006, en su mayoría de campesinos a los que acusaban de colaborar con las guerrillas.

Por estos delitos, los jefes paramilitares no pueden ser condenados a más de 8 años de cárcel, según el acuerdo al que llegaron con el gobierno del presidente Alvaro Uribe a cambio de entregar las armas.

hov/du

Otras noticias

Contenido patrocinado