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España apuesta por los molinos eólicos para alimentar su red eléctrica

AFP
4/07/2008 - 17:10

España, puntera en parques eólicos, quiere encabezar la aplicación de esta energía renovable a la red eléctrica, pese a su carácter intermitente, marcado por los caprichos del viento.

En la céntrica región de Castilla la Mancha, cuyos molinos de viento inmortalizó el valeroso hidalgo Don Quijote, las aspas eólicas se levantan a diestro y siniestro, como un elemento más del paisaje.

Esta zona contribuyó ampliamente al espectacular crecimiento de este sector que hoy en día provee a España del 10% de la energía eléctrica que consume.

La entrada de esta nueva energía en el mundo de la red eléctrica será decisiva para que la Unión Europea (UE) alcance su objetivo de producir un 20% de energía renovable antes de 2020.

"El desafío es garantizar el equilibro instantáneo entre la oferta y la demanda de electricidad con una producción eólica que incorpore una variabilidad mucho mayor" que las fuentes de energía tradicionales, explicó Luis Atienza, presidente de la Red Eléctrica de España (REE), que gestiona la red de transporte de electricidad.

La tarea es delicada, pero existen herramientas para llevarla a término.

Así, en Madrid, la REE puso en marcha un Centro de Control de Energías Renovables, una novedad a nivel mundial según sus creadores.

Esta herramienta, que permite recabar cada 12 segundos informaciones sobre el conjunto de las centrales eólicas de toda la península, es valiosa para seguir la evolución de la producción. A pesar del progreso, sigue siendo difícil anticipar las variaciones del viento.

Si se instala un anticiclón sobre la Península Ibérica, las centrales térmicas deberán aumentar rápidamente su potencia para compensar la caída de la producción de las centrales eólicas.

Con una potencia eólica de 15.000 megavatios (MW), España figura en segunda posición en Europa, por detrás de Alemania.

"Los españoles dieron muestra de audacia", sobre todo gracias a tarifas atractivas, e invirtieron en sistemas que permiten "aceptar la producción eólica en la red", explicó André Antoloni, presidente del Sindicato Francés de Energías Renovables (SER).

En su opinión, Francia, que tiene el segundo yacimiento eólico de Europa por detrás de Gran Bretaña, puede seguir el mismo camino siempre que dé suficiente "visibilidad" a este tema, que requiere una inversión alta.

"No basta con decir: instalo (energía) eólica y todo irá bien. Hay que gestionar el acompañamiento de la energía eólica", explicó, por su parte, Dominique Maillard, presidente del directorio de la Red de Transporte de Electricidad (RTE), el equivalente francés de la REE.

Es un desafío factible, como lo fue hace 40 años la llegada de la energía nuclear, que modificó la configuración de la red francesa.

La RTE apuesta por invertir 1.000 millones de euros antes del 2020 para adaptar sus infraestructuras al poderoso ascenso de la energía eólica.

Más allá de su dimensión técnica, esta apuesta plantea problemas de aceptación entre la sociedad debido a que las energías renovables requieren nuevas infraestructuras.

"La gente acepta las nuevas infraestructuas viarias o ferroviarias porque ven su utilidad directa" pero esto no se da en las de las red eléctrica, opina Luis Atienza.

Para el 2020 España cuenta con que el 40% de su energía eléctrica sea eólica.

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