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EEUU mantiene bajo perfil frente a gobiernos antagónicos en el continente

AFP
17/02/2009 - 20:43

Estados Unidos avaló el martes el referendo en Venezuela ganado por el presidente Hugo Chávez e hizo votos por mejorar la golpeada relación bilateral, en una señal de que evitará la confrontación y mantendrá el perfil bajo frente a gobiernos antagónicos en el continente.

Un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Gordon Duguid, afirmó que el referendo del domingo, que abrió la posibilidad a Chávez -acérrimo crítico de Washington- de postularse a un tercer mandato en las elecciones de 2012, "fue un proceso totalmente consistente con las prácticas democráticas".

Duguid anunció que tras la consulta el gobierno del presidente Barack Obama desea continuar "en la búsqueda de mantener una relación positiva con Venezuela".

Aunque reconoció "informes preocupantes de intimidación de los oponentes", el vocero fue enfático en señalar que la consulta "es un asunto del pueblo venezolano" y ante preguntas sobre si consideraba saludable la reelección indefinida, dijo no tener "una opinión sobre las prácticas democráticas en Venezuela".

Esta reacción muestra que el gobierno de Obama va a tener "una posición discreta, de bajo perfil, de ir paso por paso", frente a Venezuela, estimó Michael Shifter, analista del Diálogo Interamericano.

Washington "está marcando un patrón, un tono para una relación más abierta, más dispuesta a la cooperación", dijo Shifter a la AFP.

El gobierno estadounidense se da cuenta de que "Chávez seguirá gobernando por al menos otros cuatro años más", apuntó el analista.

La postura de Washington ante el referendo en Venezuela es similar a la asumida frente a la consulta en la que se aprobó a fines de enero la nueva Constitución en Bolivia, impulsada por el presidente Evo Morales.

En ese momento, el Departamento de Estado felicitó al pueblo boliviano y manifestó el deseo del gobierno de Obama de "trabajar con el gobierno boliviano" para profundizar la democracia en el continente, según señaló su portavoz Robert Wood.

Queda claro que el actual gobierno estadounidense, que se inició hace menos de un mes con la toma de posesión de Obama el 20 de enero, "no está interesado en castigar, eso marca una diferencia importante, de repente no está de acuerdo con algunas situaciones, pero no va a haber castigo", dijo Shifter.

El gobierno anterior de George W. Bush, marginó a Bolivia de las preferencias arancelarias de Estados Unidos para los países andinos, lo que fue calificado en La Paz como una medida política contra Morales.

La Paz había previamente expulsado en septiembre al embajador estadounidense bajo acusación de conspiración.

Chávez, por su parte, echó de su país al embajador estadounidense en septiembre.

Sin embargo, horas antes del referendo del domingo, Chávez reiteró su disposición a "iniciar un proceso de acercamiento" con Barack Obama, confiando en que el nuevo presidente "no comience a parecerse a su predecesor".

Otro país que ha mantenido roces con Estados Unidos, Ecuador, recibió el mismo tratamiento: la semana pasada, ante el anuncio de la expulsión de un diplomático de Quito, el Departamento de Estado anunció que resolvería cualquier inconveniente por la vía diplomática y minimizó el hecho.

Mientras, se mantiene la expectativa sobre las políticas frente a Cuba, enemigo histórico de Estados Unidos. Obama anunció en su campaña que levantaría restricciones sobre viajes y envío de remesas a la isla, al tiempo que manifestó su intención de dialogar con La Habana si había avances democráticos.

Pero el enfoque de la administración Obama no es compartida por todos en Washington.

"No creo que hayamos visto elecciones justas y libres en Venezuela en los últimos tiempos", afirmó el legislador republicano Connie Mack, al introducir la semana pasada en la Cámara de Representantes una resolución para exigir al gobierno de Caracas que garantizara el domingo un referéndum transparente.

du/jz/dk


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