Buscar

Destacamos
Muere Avicii a los 28 años, uno de los DJ más famosos del mundo

La creación de un Estado palestino, todavía tabú para ministros del Likud

AFP
1/07/2009 - 18:50

Aunque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptó bajo condiciones el principio de la creación de un Estado palestino, esta idea sigue siendo tabú para algunos miembros de su partido, el derechista Likud.

Bajo la presión internacional, en particular de Washington, Netanyahu finalmente aceptó este principio el 14 de junio por primera vez públicamente, aunque exigió que ese Estado fuera desmilitarizado y que los palestinos reconocieran previamente a Israel como el "Estado del pueblo judío".

Sin embargo, varios ministros del Likud siguen oponiéndose a un Estado palestino, sean cuales sean los límites impuestos por su dirigente a su soberanía, límites que también fueron rechazados por los palestinos.

Para Benny Begin, ministro sin cartera e hijo de Menahem Begin, que fue el primer jefe carismático de un gobierno de derecha en Israel, se trata de una posición fundamental, en nombre del dogma del Gran Israel de fronteras bíblicas y que incluye a Cisjordania, dogma del que Begin hijo es uno de los últimos defensores en su partido.

Para un recién llegado al Likud, como lo es el ex jefe de Estado Mayor Moshe Yaalon, que encarna una corriente dominante en el partido, la oposición a la creación de un Estado palestino se justifica más en nombre de la seguridad que de la Historia.

Pero ninguno de estos ministros del Likud, por más críticos que sean con respecto al discurso de su jefe, consideró que la situación era suficientemente grave como para renunciar o siquiera amenazar con hacerlo.

Según los analistas, esto se explica por el hecho de que no creen realmente que surja algún día un Estado palestino, y porque consideran que el verdadero objetivo del discurso de Netanyahu era táctico, destinado a aliviar las presiones sobre Israel poniendo la pelota en el campo palestino.

"Decir que la única solución es la de dos Estados (Israel y Palestina) uno al lado del otro, equivale a decir que no hay ninguna solución", declaró Benny Begin en una entrevista con AFP.

Begin está dispuesto, como mucho, a dar a los palestinos un régimen de autonomía en Cisjordania, pero que no se lo llame "Estado", porque "Estado" implica "poderes soberanos que no permitirían a largo plazo que Israel viva en seguridad".

Más allá de estas consideraciones, está absolutamente opuesto a una retirada de Cisjordania, llamada por Israel "Judea y Samaria" después de su conquista en junio de 1967.

"No es ni razonable, ni moral, ni justo prohibir a los judíos vivir en su tierra" ancestral, dice.

Yaalon, general de reserva, afirma que no se opone por principio a una solución basada en dos Estados. Pero sería irrealizable debido al rechazo de los palestinos, porque "para ellos no se trata de un conflicto territorial, sino de un conflicto sobre la existencia" de Israel.

El ministro encargado de los servicios de inteligencia, Dan Meridor, que durante mucho tiempo fue considerado un moderado, defiende hoy día una posición similar.

"No vemos ningún socio en el lado de enfrente que sea capaz de actuar", afirmó en referencia al hecho de que los palestinos están divididos entre una Autoridad presidida por Mahmud Abas, que reconoce a Israel pero está debilitada, y un movimiento islamista Hamas fuerte que controla la Franja de Gaza y tiene como objetivo a largo plazo destruir a Israel.

Una realidad que muchos palestinos atribuyen al hecho de que fue Israel el que debilitó a la Autoridad Palestina minando las esperanzas de paz por su política de colonización.


Otras noticias

Contenido patrocinado