Buscar

Honduras: régimen redobla medidas de presión y surgen denuncias de abusos

AFP
2/07/2009 - 21:55

Toque de queda, estado de sitio encubierto, represión militar, denuncias de violaciones de los derechos humanos, cortes de luz, las nuevas autoridades instaladas en Tegucigalpa tras derrocar al presidente Manuel Zelaya están determinadas a que triunfe el golpe.

Los defensores de derechos humanos tanto de dentro como de fuera del país han alzado su voz por el deterioro de las libertades fundamentales, que se agravó con la adopción por el Congreso Nacional de una norma que permite mantener detenidas a las personas por más de 24 horas y suspendió garantías constitucionales.

Entre ellas, la libertad de asociación y reunión, y el derecho a la libre circulación durante el periodo de toque de queda, que ha sido prolongado hasta este viernes.

"Cualquier intento de suspender derechos inalineables debería ser condenado categóricamente", señaló en una carta José Miguel Vivanco, director para las Américas de la organización Human Rights Watch.

Otro tanto ha hecho la Oficina Latinoamericana de Washington (WOLA por sus siglas en inglés) que "condena fuertemente" la suspensión de libertades en Honduras y manifiesta su preocupación por las "generalizadas" violaciones y represión.

Según el diputado del izquierdista partido Unificación Democrática (UD), Marvin Ponce, en las manifestaciones en contra del golpe que se suceden desde que los militares depusieron a Manuel Zelaya el pasado domingo, las fuerzas de seguridad han golpeado a 422 personas y detuvieron a 700, de las que 22 "siguen presas en este momento".

"Ha habido órdenes de captura y de asesinatos. La dirigencia (del partido) ha tenido que salir al exilio", lamentó Ponce.

Las nuevas autoridades en Honduras también han amordazado a la prensa. Varias cadenas de televisión nacionales fueron silenciadas durante varios días, así como las internacionales CNN y Telesur y se ha utilizado el corte del suministro eléctrico como forma de impedir la emisión de muchas radios, como Radio Progreso, en el departamento de Yoro.

Ponce se quejó del "cerco mediático que no ha estado informando de lo que ha estado pasando en nuestras marchas", "conculcando el derecho a la información del pueblo".

"No tenemos garantías constitucionales de nada. Si lo hicieron con el presidente lo pueden hacer con nosotros", dijo a la AFP la vicecanciller de Zelaya, Beatriz Valle, quien se encuentra escondida en algún lugar del país, al igual que muchos de sus colegas. Otros han preferido irse al extranjero.

"Nos comunicamos entre nosotros pero no nos decimos dónde estamos", dijo.

"El peligro no es inminente, pero esto es una situación de zozobra", dijo Valle antes de agregar que "la situación es delicada y uno no puede ser ingenuo".

El martes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), solicitó a las nuevas autoridades de Honduras permiso para visitar el país y evaluar la situación de los derechos humanos.

La comisión pidió información sobre la seguridad de varias personas, incluyendo autoridades y líderes de los movimientos populares y ordenó al gobierno a garantizar la seguridad de varias personas que se estima están en riesgo.

Thibault Perchat, un joven voluntario francés que trabaja con la ONG Honduras Solidaria en un plan de microcréditos, considera paradójico lo que está sucediendo en Honduras.

"Uno no puede creer que para defender la democracia un gobierno se comporte como una dictadura: reprimiendo las protestas, censurando a la prensa y a nadie en el mundo parece importarle", dice.

bur-af/cd


Otras noticias

Contenido patrocinado