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Los bombardeos teleguiados de EEUU estorban a Al Qaeda, sin frenar atentados

AFP
20/03/2010 - 14:47

La multiplicación de ataques con aviones sin piloto en Irak o en las zonas tribales de Pakistán obliga a Al Qaeda a constantes modificaciones tácticas pero, al parecer, no le impide continuar con sus operaciones comando, estiman los analistas.

El último de esos ataques, la semana pasada en Pakistán, podría haber acabado con la vida del dirigente yihadista Husein al Yemeni, uno de los organizadores del atentado suicida que el 30 de diciembre pasado mató en Afganistán a siete agentes de la CIA, indicó a la AFP una fuente de los servicios antiterroristas norteamericanos.

Los ataques de esos aviones teleguiados desde Estados Unidos y artillados con misiles se han convertido en la pesadilla de los yihadistas escondidos en los desiertos iraquíes o en las montañas de la zona fronteriza de Pakistán y Afganistán.

En los últimos 18 meses, una centena de ataques de aviones teleguiados ('drones'), veinte de ellos desde el comienzo del 2010, mataron en las zonas tribales de Pakistán a centenas de milicianos islamistas, pero también, según fuentes militares paquistaníes, a muchos civiles ajenos al conflicto.

Esos ataques "representan la operación más agresiva en la cual haya estado implicada la CIA en toda su historia", declaró el jueves pasado al diario The Washington Post el director de la central de inteligencia norteamericana, Leon Panetta. "Esas operaciones impiden seriamente el funcionamiento de Al Qaeda", agregó. "Todas nuestras informaciones coinciden: les resulta muy difícil mantener un sistema de mando. Están en desbandada", insistió el jefe de la CIA.

El interrogatorio de los prisioneros y los sitios yihadistas confirman el temor que inspira ese enemigo invisible e implacable. "Pueden seguir nuestros movimientos y tomar fotografías, tanto de día como de noche", advertía recientemente en un vídeo colgado en la red un miembro de Al Qaeda en Irak.

El periodista norteamericano David Rohde, del diario New York Times, secuestrado durante siete meses en Afganistán y Pakistán, evocaba recientemente "la presencia aterradora de los aviones sin piloto". "Son apenas puntos en el cielo, pero sus misiles tienen kilómetros de alcance. Sabíamos que podíamos ser sacrificados en cualquier momento", escribió Rohde. "Esos ataques volvían paranoicos a los talibanes. Creían que una red de soplones guiaba los misiles. Agrupaban a civiles inocentes acusados de ser espías y los ejecutaban", señaló.

Los aviones teleguiados terminaron con la seguridad en las zonas tribales, indica por su parte el experto norteamericano Peter Bergen, de la New America Foundation, que estudia el impacto de la "guerra de aviones sin piloto". "Hay que ser idiota, si uno es miembro de Al Qaeda, para quedarse a esperar en las zonas tribales el impacto de un misil Hellfire", dice Bergen. "Ya no son zonas seguras. Podemos pensar razonablemente que hubo un movimiento de los miembros de Al Qaeda hacia las grandes ciudades", agrega, recordando que algunos peces gordos de Al Qaeda fueron capturados últimamente en Karachi, la gran ciudad del sur de Pakistán.

Pero, más allá de las pérdidas sufridas, los hombres de Al Qaeda demostraron capacidad de adaptación para enfrentarse a la amenaza. En dos años y medio, los talibanes de Pakistán, que proclamaron su fidelidad a Al Qaeda, cometieron más de 360 atentados que mataron a más de 3.100 personas en todo el país.

"La campaña de los aviones teleguiados mató una cantidad importante de jefes y soldados yihadistas", afirmaron Peter Bergen y Katherine Tiedermann en el informe 'El año de los aviones sin piloto', publicado el 24 de febrero pasado, pero "esas pérdidas ha sido claramente absorbidas".

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