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"La Unión Europea es vital para la existencia del pueblo saharaui"

Ismael Fernández
31/08/2010 - 7:15
Kristalina Georgieva.

Kristalina Georgieva. Búlgara de nacimiento pero con una carrera internacional sobresaliente. Destacan sus 15 años en el Banco Mundial donde llegó a alcanzar el cargo de vicepresidente. Ahora a sus 53 años es Comisaria de Cooperación Internacional, Ayuda Humanitaria y Respuesta a las Crisis de la Comisión Europea. Opinión: "¡No disparéis!, somos cooperantes!".

Desde su posición lidia a diario con temas tan controvertidos como las inundaciones en Pakistán, los refugiados del Sahara o la situación humanitaria en Cisjordania y Gaza. La Comisaria Georgieva ha visitado Pakistán donde ha visitado la zona devastada por las recientes inundaciones. A su vuelta ha concedido una entrevista a EcoDiario.es para hablar de estos y otros temas.

En calidad de responsable de la ayuda humanitaria europea acaba de visitar Pakistán. ¿Cuáles han sido sus impresiones sobre la situación de las víctimas?

Mi primera impresión es que la crisis humanitaria sigue siendo acuciante. En mi visita sobre el terreno, tuve la oportunidad de conversar con refugiados afganos víctimas de las inundaciones en la aldea de Azakhel, en el distrito de Nowshera, que está al norte de Islamabad, la capital de Pakistán. La crisis les ha golpeado dos veces: perdieron todo en la guerra en Afganistán y ahora las inundaciones en Pakistán les han destruido sus casas. Este viaje me ha dadola oportunidad de hacerme una imagen clara de la situación, con campos inundados y ciudades destruidas.

De acuerdo con nuestros últimos datos, el número de personas afectadas por las inundaciones alcanza los 17,2 millones. Se han devastado ya 160.000 kilómetros cuadrados de tierra, han arrasado 3,4 millones de hectáreas de cultivos y han destruido más de 1,2 millones de casas, dejando a 4,8 millones sin hogar y 8 millones de personas que necesitan urgentemente ayuda humanitaria.

Uno de los mayores retos es llegar a los cerca de 800.000 personas aisladas en el noroeste, donde las carreteras han sido cortadas y los puentes destruidos, y en el sur, donde las aguas de la inundación han dejado poblaciones aisladas y sin acceso, excepto por barca o helicóptero.

¿Qué ha hecho la Unión Europea frente a esta catástrofe sin precedentes?

La reacción de Europa ha sido rápida y generosa. Los estados miembros de la UE y la contribución de la Comisión ya han llegado a 230 millones de euros para la ayuda más urgente. La Comisión ha desplegado un equipo de 18 expertos para coordinar nuestra asistencia con la ONU y las autoridades pakistaníes. Esto significa que somos capaces de llegar al mayor número posible de personas, especialmente los más necesitados: niños, mujeres y comunidades aisladas.

¿Qué piensa hacer la Unión una vez las aguas vuelvan a sus cauces?

En el futuro lo veo en tres fases. Por el momento, debemos concentrar toda nuestra energía, sobre la ayuda que salva vidas: alimentos, vivienda, saneamiento, asistencia médica, artículos de higiene, agua potable. La crisis humanitaria dista mucho de haber acabado.

Mañana, cuando las aguas se retiren, tendremos que concentrar nuestros esfuerzos para ayudar al sector de la agricultura y para la reconstrucción de infraestructuras básicas, en especial en el sector del transporte. Los agricultores han perdido una gran parte de sus cultivos y su ganado. Si no se planta en breve, también pueden perder la próxima cosecha, creando una crisis alimentaria dentro de un año. A la larga, Pakistán necesitará ayuda sustancial para la reconstrucción ya que las inundaciones han arrasado carreteras, casas, hospitales, escuelas.

"La falta de respeto a la legislación pueden haber contribuido a alimentar la desesperación y el radicalismo en Gaza"

Cuando prometió su cargo ante la Eurocámara defendió que pondría todo su esfuerzo en mejorar la situación humanitaria en Oriente Medio, ¿cuál es el escenario siete meses después?

La falta de respeto a la legislación internacional y a los principios humanitarios pueden haber contribuido a alimentar la desesperación, la violencia y el radicalismo. En términos globales, la situación en la franja de Gaza y Cisjordania ha seguido deteriorándose desde 2006.

Las restricciones extensivas y continuadas sobre la libertad de movimientos por parte de las autoridades israelíes han impactado en todos los aspectos de la vida de los civiles, socavando el crecimiento económico y dificultando el acceso a la educación, al empleo y la atención sanitaria.

¿Se ha convertido la ayuda humanitaria en un quebradero de cabeza más tras incidentes como el de la Flotilla de la Paz?, ¿ha conseguido la UE algún avance para mejorar la situación?

Aparte de dramáticos eventos como este ataque, podemos identificar algunos elementos positivos. Junto a la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton, hemos presionado para que se realice una lista de productos que no pueden pasar la frontera entre Israel y Gaza, con el fin de que el resto del material pueda atravesarla. Esperamos que esto mejore las vidas de los habitantes de Gaza y que se traduzca en actos con la apertura de los puntos de control, también para las exportaciones.

¿Confía en alguna solución a medio plazo?

El conflicto palestino-israelí es muy complicado, con muchos aspectos históricos, geográficos, religiosos, demográficos y de seguridad. Desde mi responsabilidad, los territorios Ocupados Palestinos son el segundo destino de los fondos de la Ayuda Humanitaria Europea, sólo después de Sudán. La dimensión humanitaria del conflicto requiere la mayor de las consideraciones, y no solamente por imperativo moral.

Entonces, ¿hacia dónde se dirigen las políticas europeas en la zona?

Desde luego, continuaremos haciendo un seguimiento para que la ayuda humanitaria sea distribuida a aquellos que la necesitan y no se utilice para otros fines. Recientemente me he reunido con el primer ministro palestino Fayyad, y espero reunirme con el viceprimer ministro israelí Shalom en Bruselas. Además he anunciado mi intención de visitar Israel y los Territorios Ocupados Palestinos, probablemente en septiembre.

"La UE es vital para la existencia del pueblo saharaui"

Otro tema espinoso, esta vez para la relación entre España y Marruecos, es el Sahara. ¿Cuáles son las necesidades primordiales en la zona?

Desde 1975, decenas de miles de refugiados saharauis están alojados en campos en la región sudoccidental de Tindouf, en Algeria. Las condiciones para ellos, que han estado viviendo en esos campos en el corazón del desierto durante más de 30 años, son extremadamente difíciles. Dependen completamente de la ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades básicas: comida, nutrición, salud, agua, sanidad, cobijo, higiene o educación.

Ante la falta de avances diplomáticos para el pueblo saharaui, ¿cómo interviene su departamento en este caso?

Mi trabajo consiste en proveer la ayuda humanitaria que asegure la supervivencia de los refugiados saharauis hasta que se dé una solución política a su situación apremiante. Los fondos de la Comisión ayudan a cubrir sus necesidades básicas de comida, agua, alojamiento y atención médica y es vital para su existencia, ya que depende en gran medida de la asistencia internacional.

"España es una fuente de inspiración para el desarrollo de Bulgaria"

Según usted, España es para Bulgaria un buen ejemplo del uso de los fondos europeos. Ahora que las relaciones diplomáticas entre ambos países cumplen 100 años, ¿qué cree usted nos une a los españoles y a los búlgaros?

Tanto Bulgaria como España tienen personalidades fuertes y muy distintas entre sí, pero también muchos puntos en común. Bulgaria es un puente entre Europa y Asia, mientras que España es un puente entre Europa y África, así como entre Europa y América Latina. Nuestros dos países han tenido una larga y controvertida historia común con las potencias musulmanas de su tiempo. En ambos casos, a la vez que siendo parte de Europa, han mantenido elementos de un patrimonio cultural de la época de la ocupación islámica.

En tiempos más contemporáneos, ambos países han recorrido el mismo camino desde regímenes totalitarios hasta la democracia a través de un período de transición pacífico, y han alcanzado su objetivo de adhesión a la Unión Europea. Uno de nuestros primeros ministros, Simeon Saxe-Coburg-Gotha, vino de hecho de España, donde estaba exiliado.

Además en la actualidad, España es uno de los destinos favoritos de los búlgaros, y más de 150.000 viven y trabajan allí. Algunos de ellos, como Hristo Stoitchkov, han dejado una imagen muy positiva.

Manifestó en su debate de investidura que su madre siempre creyó en Europa y quería que estudiara francés. Fue entonces prometió estudiarlo si resultaba elegida? ¿ha hecho progresos?, ¿se atreverá después con el español?

Me encantaría aprender español. Es un idioma hablado por más de 500 millones de personas y extremadamente importante en el trabajo que estoy realizando. Mis primeros cometidos profesionales fueron en países de habla hispana (La República Dominicana y Chile) y mi primera visita a un Estado miembro fue asimismo a España. El conocimiento de la lengua de Cervantes hubiera sido de mucha utilidad en estas ocasiones, pero debemos hacer cada cosa a su tiempo. Ahora mismo estoy concentrando mis esfuerzos aprendiendo francés, como prometí a mi madre y, una vez que lo tenga bajo control, vendrá el turno del español.


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Comentarios 1

#1
31-08-2010 / 07:48
Propalestino
Puntuación -2

"La falta de respeto a la legislación pueden haber contribuido a alimentar la desesperación y el radicalismo en Gaza", hable claro Israel ha boicoteado todos los principios humanitarios, los ha pisoteado y la comunidad internacional ha echado la mirada a un lado, mientras Estados Unidos les rie las gracias!!! Por un estado Palestino ya!!!