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El misterio sobre las víctimas en Tíbet

AFP
21/03/2008 - 12:17

Los recientes enfrentamientos en Tíbet y en las regiones vecinas dejaron oficialmente 13 muertos en Lhasa, la capital de la región, todos ellos "inocentes muertos a manos de los agitadores", pero el número total de víctimas será una cifra que tal vez no se sepa nunca.

Una semana después de la violenta revuelta popular en la capital tibetana, el balance y el discurso de las autoridades no ha cambiado.

"Sólo hay una versión y el Partido (comunista) va a decidir que ésta es la verdad histórica y no se moverá de ahí", explica Nicholas Becquelin, de la ONG Human Rights Watch.

Según el gobierno chino, las fuerzas del orden no dispararon ni un solo tiro contra los manifestantes el 14 de marzo en Lhasa y, a parte de esos 13 muertos, no ha habido otras víctimas mortales en Tíbet ni en las regiones vecinas.

Por su parte, los tibetanos en el exilio afirman que hubo al menos 100 personas muertas y hay responsables que han llegado a hablar de varios cientos.

Sólo en la provincia de Sichuan (suroeste), la represión en el distrito tibetano de Ngawa dejó por lo menos 13 muertos el domingo, según grupos protibetanos.

"Recibimos imágenes de las personas que murieron cerca del monasterio de Kirti en Ngawa", afirma por su parte Kate Saunders, de Campaña Internacional por Tíbet.

Las autoridades chinas acabaron por reconocer el jueves que se habían registrado "disturbios" en esa provincia y que en esta ocasión la policía sí disparó en "legítima defensa", aunque sólo hirió a cuatro personas.

Desde hace varios días, los grupos protibetanos divulgan imágenes de las manifestaciones y de lo que ellos describen como la ruda represión que siguió.

Como suelen hacer, las autoridades chinas acusan a la prensa extranjera de deformar la realidad.

"Algunos artículos no corresponden a los hechos (...) deseamos que los periodistas demuestren objetividad", declaró el jueves el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang.

Pero los periodistas tienen prohibido el acceso a Tíbet y prácticamente no pueden acceder a las regiones tibetanas de las provincias de Sichuan, Gansy, Qinghai.

Contactado por teléfono el viernes, un responsable de la policía de Nagwa declaró a la AFP que "no acepta entrevistas".

Los pocos reporteros que lograron escapar al control policial no pueden trabajar libremente.

Los testigos afirman que las fuerzas del orden patrullan intensivamente en los barrios tibetanos de Lhasa efectuando detenciones. Y después, ¿qué sucede?

¿Se sabrá un día cuantas personas dejaron la vida en esta revuelta?

"Me gustaría decirles lo contrario, pero desgraciadamente creo que la respuesta es no", afirma Becquelin.

Las imágenes de esta insurrección, que comenzó coincidiendo con el 49º aniversario del levantamiento fracasado de Lhasa contra el poder chino, recuerdan a las de marzo de 1989 en una región que entonces estaba dirigida por Hu Jintao, actual número uno chino.

En aquel entonces, los manifestantes también fueron tildados de "agitadores", la "camarilla del Dalai Lama" ya era instigadora del complot y el balance oficial, impugnado por los tibetanos, fue de 11 muertos.

Unos meses más tarde estallaba el movimiento prodemocrático en Pekín, que terminó con un baño de sangre en la plaza de Tiananmen en junio. Según las autoridades, hubo entre 200 y 300 muertos. ¿Cuántos exactamente?

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