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Congreso se ocupa de efecto de redadas en niños tras operativo mayor en EEUU

AFP
20/05/2008 - 21:02

Las acciones de las autoridades contra inmigrantes ilegales, y en particular su efecto en los niños, volvieron a ser abordadas este martes en el Congreso de Estados Unidos luego de varios meses de ausencia de la agenda del Legislativo, una semana después de la mayor redada realizada en el país.

"Sabemos que miles de niños se han visto afectados" por redadas de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) "y que muchos de ellos son ciudadanos estadounidenses", expresó la congresista demócrata de California Lynn Woolsey, presidenta del subcomité de Protección de los Trabajadores del Congreso, durante una audiencia.

Algunos niños "han sido testigos del arresto de sus padres", "han sido alumbrados con linternas en sus caras tarde en la noche", "con sus familias, se han escondido en sus casas, sótanos, armarios y algunos bajo sus camas, con miedo de que sus padres y otros miembros de sus familias sean llevados" presos, añadió.

Estos niños "han sido separados de sus familias de la forma más cruel por largos períodos de tiempo y muchos de sus padres han sido deportados", señaló Woolsey, quien denunció que los infantes expuestos a estos operativos suelen presentar depresión, ansiedad y el llamado desorden postraumático por estrés.

La audiencia tiene lugar luego de meses en los cuales la cuestión inmigratoria y sus diferentes aristas -una reforma de las leyes de inmigración, las redadas contra indocumentados o el pasaje de personas de forma clandestina a través de las fronteras-, había estado ausente de la agenda legislativa.

Pero nuevas denuncias de muertes de inmigrantes ilegales detenidos, que fueron consignadas en los pricipales medios de Estados Unidos, así como la última gran redada llevada a cabo por el ICE, devolvieron el tema al tapete.

El pasado 12 de mayo en Postville, Iowa (centro), ICE detuvo a 389 personas que trabajaban en una planta procesadora de carne, a 306 de las cuales se les presentaron cargos por violación de las leyes migratorias, de acuerdo con datos del organismo.

La redada es la mayor en número de detenidos en un solo lugar de trabajo desde que comenzó este tipo de procedimientos, en diciembre de 2006.

En ese entonces, ICE llegó a arrestar hasta 1.300 personas en un solo operativo contra seis plantas procesadoras de carne de la cadena Swift, una de ellas localizada en otra ciudad del agrícola estado de Iowa, la pequeña Marshalltown.

Como en aquel momento en el cual los inmigrantes de Marshalltown se confesaban atemorizados de lo que podría ocurrir tras la deportación de muchos de los trabajadores indocumentados arrestados, la historia parece repetirse en Postville.

"Luego de la redada, alrededor del 65% de los liceales latinos y 90% de los estudiantes latinos en general estuvieron ausentes de clase. Algunas clases de primaria cayeron de 25 niños a seis" asistentes a los cursos, expresaron en su testimonio durante la audiencia el reverendo Steven Ullestad, de Iowa, y el presidente del Servicio Luterano de Inmigración y Refugio.

"Los niños se preguntan si alguna vez verán o cuándo verán de nuevo a su padre o padres arrestados", añadieron.

Recientes informes de prensa han criticado el manejo sanitario que el ICE provee a los detenidos en centros penitenciarios bajo su supervisión, y denunciado muertes de inmigrantes ilegales por falta de tratamientos médicos.

Precisamente la titular de esta agencia federal, la secretaria adjunta de Seguridad Interior, Julie Myers, envió una carta al diario The Washington Post, que fue publicada este martes en la sección de opinión del periódico, en la que asegura que en los últimos dos años y medio se han producido "sustanciales mejoras" en el cuidado médico de los arrestados.

"La tasa de mortalidad (entre los detenidos) ha bajado cada año" desde 2004, "primer año para el cual la agencia dispone de estadísticas completas", indicó Myers.

El debate en torno a las redadas y los centros de detención de inmigrantes clandestinos ha permitido a las organizaciones que abogan por nuevas leyes de inmigración, levantar una vez más sus voces contra el actual sistema, tras dos fracasos del Congreso para aprobar una reforma migratoria en 2006 y 2007.

mr/cd

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