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Cárteles intentan cambiar estrategia del gobierno mexicano (jefe policial)

AFP
11/06/2008 - 15:10

Los cárteles de la droga intentan en vano que el gobierno mexicano cambie su estrategia de guerra frontal en medio de la feroz lucha por el control de los mercados entre las bandas del crimen organizado, afirmó un viceministro de Seguridad Federal, en entrevista con la AFP.

"En la búsqueda del control del mercado los grupos criminales se han ajustado cuentas entre ellos y, a la par, han tratado de amedrentar a la ciudadanía, incluso intentar que la autoridad cambie su estrategia, lo cual no va a suceder", afirmó Facundo Rosas, subsecretario (viceministro) de Estrategia e Inteligencia Policial de la secretaría de Seguridad Pública Federal.

Rosas consideró que parte de la violencia que se registra en México, con casi 1.500 ejecutados en lo que va de 2008, se debe a que la opción de guerra del presidente Felipe Calderón con 36.000 militares y miles de policías en las calles ha impactado en la logística y estructura de los cárteles.

"Estamos convencidos de que vamos ganando. La reacción de los grupos criminales ha sido porque se les ha afectado en su estructura y logística", señaló el viceministro, pese a que varios funcionarios admiten que es otra la percepción en la sociedad.

No obstante, la guerra que se anticipa larga y con muchas más víctimas (450 policías fueron asesinados en 18 meses del actual gobierno) enfrenta difíciles retos para el éxito, como la colusión con el crimen organizado de miembros de cuerpos de seguridad, en particular de policías municipales.

"En México, como en otros países, tratan de encontrar quién les garantice el control territorial, el flujo de la mercancía y, en este caso, han recurrido a las policías municipales, aprovechando que tienen salarios bajos y no tienen un esquema de supervisión; hemos encontrado evidencias de ello", aceptó.

Rosas sostuvo que la estrategia oficial ha impactado en los cárteles porque "se fortaleció el trabajo en la frontera (norte) para evitar que siga fluyendo la droga" hacia Estados Unidos, donde se consume el 40% de la cocaína a nivel mundial.

Dijo que las 23,5 toneladas de cocaína decomisadas el año pasado en una sola operación, considerado por el gobierno un récord a nivel mundial, provocó que en Estados Unidos aumentara el precio por "la escasa disponibilidad" de esta droga.

A la vez, indicó, una parte de la droga que no ingresó a ese país por los presuntos mayores controles "se ha quedado en México", donde "se empieza a generar un mercado interno con cantidades pequeñas", aunque con disputas violentas por el control de la plaza.

Pese a elogiar la cooperación y el intercambio de información con sus pares norteamericanos sobre el origen del moderno armamento que entra a México desde Estados Unidos, admitió que "desafortunadamente esto sólo se produce cuando (las armas) están aseguradas (secuestradas)".

El funcionario detalló que los narcotraficantes "han hecho uso de algunas armas de grueso calibre (tipo calibre 50), de granadas de fragmentación" e incluso en Tamaulipas, se hallaron lanzacohetes "viejos, pero no menos importantes".

Pero las fuerzas de seguridad deben responder "con las armas que están expresamente autorizadas", dijo Rosas, al sugerir que en varias ocasiones fueron superados por el poder de fuego de los narcotraficantes.

"El tipo de armamento que llega de Estados Unidos es cada vez más sofisticado, hay una incapacidad de control de las autoridades de Estados Unidos y México", sostuvo de su lado el experto en temas de narcotráfico, Raúl Astorga.

Según Rosas, también impactó en los cárteles el cierre de las fronteras a los vuelos privados procedentes de Centro y Sudamérica ya que ahora "tienen dos puntos de revisión obligatorios antes de internarse en territorio mexicano, en la isla Cozumel (Caribe) y Tapachula (Pacífico), en el límite con Guatemala".

ol/du

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