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La historia de amor entre Grecia y Rehhagel en crisis

AFP
11/06/2008 - 15:17

La derrota inaugural de Grecia contra Suecia (2-0), el martes en la Eurocopa-2008, hace tambalear el trono del "rey Otto" Rehhagel, su entrenador alemán, tras cuatro años de una adulación nacida del título inesperado de la edición 2008.

En el seno de su equipo, el enfado sube. Expresándose en la lengua de Goethe para estar seguro de ser comprendido por su entrenador, el centrocampista del Eintracht Francfort, Ioannis Amanatidis, suplente el martes, le habría dicho al germano: "Toda la organización de juego hay que rehacerla. No se puede jugar con ocho hombres destrás del balón. Hay que revisar todo".

En estas condiciones, es difícil tener "la cuarta parte de una ocasión", habría añadido el jugador, "asombrado de no haber sido titular".

Se cuestiona la decisión de Rehhagel de alinear a una defensa de cinco elementos y tres centrocampistas defensivos. "Hice lo que creía que era lo mejor. Su hubiéramos adoptado una táctica diferente, habríamos recibido cinco goles en el primer período. Estábamos 0-0 en el descanso", se defendió el que fue designado griego del año en 2004 y que recibió la nacionalidad griega.

Rehhagel la emprendió contra los jugadores, "que no estuvieron al nivel que yo esperaba".

Según el alemán, Grecia no puede cambiar mucho su táctica. "Me gustaría que marcáramos, pero las estadísticas muestran que lo hacemos poco y que nuestras victorias reposan en una organización defensiva rigurosa. No tenemos tantas bazas defensivas como un equipo como Alemania".

Tras haber cubierto al alemán de laureles y alabado una táctica negativa pero coronada de éxito hace cuatro años, la prensa griega no tiene buena memoria y la califica ahora de "mezquina", deseando que "el equipo campeón de Europa no sea humillado en los partidos siguientes", contra Rusia y España.

Antes del partido, Rehhagel había formulado una súplica a los griegos, tradicionalmente versátiles con su selección. "Es importante querer a su equipo cuando gana, pero también cuando pierde. Quieran a su equipo si pierde", lanzó el entrenador alemán.

Esas palabras parecían mostrar los temores del entrenador, que cumplirá 70 años este verano y que prolongó su contrato hasta 2010, como si supiera que su equipo es incapaz de repetir el milagro de 2004 y tratara de abrir un paraguas antes de la tormenta.

ng/psr/gv

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