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¿Qué dicen de Trump sus intensos apretones de manos?

16/02/2017 - 10:52
  • Se esfuerza por demostrar en cada saludo que él tiene el control
  • Agarra con fuerza la mano del contrario, la zarandea y da un tirón
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Donald Trump y Shinzo Abe. Imagen: Reuters

La forma en la que Donald Trump, nuevo presidente de Estados Unidos, estrecha la mano a la persona que tiene en frente ha despertado el interés de los expertos en lenguaje no verbal. Procede de la misma manera tanto si delante tiene a un igual, como el primer ministro de Japón, o a un compañero de golf. Trump se esfuerza por demostrar en cada saludo que él tiene el control.

La situación se ha repetido en innumerables ocasiones, los más sonados, por su cercanía en el tiempo, han sido los apretones de manos con Shinzo Abe, primer ministro japonés, y Justin Trudeau, su igual en Canadá. El primero cedió ante los 'abusos' de Trump, mientras que el segundo le plantó clara adelantándose a los acontecimientos.

Trump estira el brazo, agarra con fuerza la mano del contrario (sitúa su mano por debajo), la zarandea y da un tirón para acercar a la otra personas hacia él (hay quien incluso ha llegado a perder el equilibro al no esperarse tanta efusividad). Todo este rito lo acompaña con una serie de palmaditas en la parte superior de la mano de la persona que tiene en frente, como pasó con Shinzo Abe durante 19 segundos.

Según The Guardian, acariciar la mano de alguien de esta manera podría ser un gesto de aprobación cariñosa, pero su verdadero propósito, sobre todo si de Trump viene, es recordar al contrario quién está al mando. Los psicólogos lo llaman "recordatorio de estado".

Lo más peculiar del estilo de apretón de manos de Trump es el hábito de empujar a la gente tirándoles hacia él durante el saludo. Algo que no logró hacer con Justin Trudeau esta semana, que había sido bien informado sobre la manera de saludar de Trump. Cuando el presidente de Estados Unidos extendió su mano, Trudeau se acercó a él, agarrando su brazo derecho. El primer ministro canadiense logró invadir su espacio personal, haciendo prácticamente imposible que Trump le recordara quién estaba realmente al mando al impedir que realizara su tradicional tirón.

Otra cosa que también suele hacer mucho el nuevo presidente de Estados Unidos, con la misma intención que el anterior gesto, es sujetar el brazo del contrario o dar palmadas en la espalda mientras se está llevando a cabo el apretón de manos. En ocasiones, la otra persona es tan atrevida que se lanza y empieza a dar palmadas en la espalda también. Pero Trump conoce a la perfección 'las reglas de las palmadas' -según explica este mismo periódico- y él será siempre el encargado de dar la última palmadita.

¿Qué dicen sobre su carácter?

Hay varias explicaciones posibles a este tipo de saludo. Una de ellas es que Trump tiene un impulso irresistible para acercar a la gente a él, para ponerles de su lado. En apoyo de esta explicación vale la pena señalar que hay ocasiones en que, después de haber atraído a alguien hacia él, Trump cambiará a un apretón de manos más íntimo. Otra explicación de la "sacudida" es que permite a Trump imponerse en la situación haciendo algo que no estaba previsto, lo cual tiene mucho en común con sus pronunciamientos políticos.

El tirón de Trump implica una salida de la práctica normal y de las expectativas de la gente, por lo que es difícil escapar a la conclusión de que este saludo le permite tomar el control para imponerse a la persona de enfrente. Al hacerlo muestra su desprecio y rompe con la simetría sagrada del apretón de manos habitual entre dos personas que se consideran iguales.

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