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US realiza un estudio con casi 500 presos sobre los factores que podrían predecir delitos violentos

11/08/2017 - 16:26
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Un grupo de investigadores del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla (US), en colaboración con la Fundación Pública para la Integración de las Personas con Enfermedad Mental (Faisem), ha desarrollado un estudio con 472 reclusos en el que han tratado de explicar cuáles son los factores principales que pueden predecir los delitos violentos.

En un comunicado, la US ha explicado que el bajo nivel educativo es la variable con más poder predictivo en este sentido, según el estudio entre presos que cumplen su pena en cárceles andaluzas. Por el contrario, otros factores como el alcoholismo o los trastornos de personalidad no aparecen en la ecuación que mejor predice los delitos violentos.

Los autores del estudio han trabajado con 472 reclusos, todos hombres, que cumplen condena en las cárceles de Andalucía y su trabajo ha partido de los datos de un estudio previo sobre la prevalencia de los trastornos psicológicos de la población penitenciaria andaluza, a partir de los cuales se analizó la relación entre los diagnósticos de los internos evaluados con los delitos por los cuales estaban condenados mediante algunas técnicas estadísticas.

Asimismo, la US ha señalado que "la asociación entre la violencia y la enfermedad mental está fuertemente instaurada en la sociedad y es uno de las características del estigma de las personas diagnosticadas que deriva en discriminación", aunque, según ha destacado, la violencia que puede ser atribuible a personas diagnosticadas con trastornos mentales graves no supera el diez por ciento, mientras que el riesgo de estas personas de sufrir violencia es mayor que el riesgo de que la ejerzan.

El resultado más relevante, según ha explicado la US, es que padecer una psicosis no es el factor de riesgo más importante, ya que las personas con bajo nivel educativo padecían 10.32 veces más riesgo de cometer delitos violentos que las personas con un nivel educativo alto.

No obstante, los resultados también indican, en un sentido semejante a las últimas investigaciones, que los internos diagnosticados con alguna psicosis funcional (no relacionada con patología orgánica ni con el consumo de sustancias tóxicas) tenían 3.5 veces más riesgo de cometer asesinato, homicidio, intento de homicidio u lesiones que las personas no diagnosticadas.

Asimismo, otras variables que funcionan como factores de riesgo de cometer delitos violentos son el haber padecido intentos de suicidio y el haber sido atendido en un centro de salud mental un año antes del ingreso en prisión.

"Nosotros lo interpretamos en el contexto de una asistencia psiquiátrica baja para los reclusos, por lo tanto sólo los pacientes más conflictivos y con conductas más disruptivas fueron conducidos, en algunos casos obligatoriamente, a consultas psiquiátricas o psicológicas en centros de salud mental. Tampoco hemos podido determinar si recibieron tratamiento y, en el caso de que lo recibieran, de qué tipo", ha destacado el coordinador del estudio, Javier Saavedra.

Los investigadores han subrayado que la presencia de estos factores no significa que sean los causantes del comportamiento violento. "Es importante señalar que los estudios correlacionales no permiten asegurar relaciones causales. Es decir, en nuestro caso sabemos que la psicosis y la violencia están asociadas, pero no sabemos cuál es la causa o el efecto", ha explicado Saavedra.

"Como resumen, yo diría que, más allá de factores exclusivamente relacionados con la psicopatología, nuestros resultados apuntan a que es el fracaso social en un contexto de marginación el que mejor explica el riesgo de cometer delitos violentes. Esperemos que este resultado pueda ayudar a disminuir el estigma asociados a estos problemas mentales", ha concluido el coordinador.

Desde la Universidad han explicado que parte de los resultados de esta investigación no concuerda con la mayoría de la literatura existente sobre la cuestión y que esto es debido a que los análisis estadísticos aplicados han dejado fuera de la ecuación final que mejor predice los delitos violentos otros factores clásicos como el alcoholismo y los trastornos de personalidad.

Por último, a la luz de estos resultados, Javier Saavedra ha destacado que "es necesario mejorar la atención psiquiátrica en nuestros centros penitenciarios y probablemente haya que potenciar la coordinación y la colaboración entre la sanidad pública normalizada y la penitenciaria. Aunque es de justicia decir que se están haciendo esfuerzos", ha concluido.


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