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El archiduque Luis Salvador de Austria "dicta" a Carme Riera su nueva novela

EFE
16/03/2017 - 17:55

Madrid, 16 mar (EFE).- El archiduque Luis Salvador de Habsburgo Lorena (1847-1915) "dictó" al oído a Carme Riera su nueva novela, "Las últimas palabras", un "monólogo" en el que el personaje más fascinante de esa dinastía, un "hippy" que encontró en Mallorca su paraíso, cuenta su sorprendente y "jamás contada" historia.

El que algunos autores describen como "el soberano moral de Mallorca" era un "desclasado" que vestía "con descuido", un "hippy antes de los hippies" pero, además, un mecenas políglota y un científico dueño de una vida "casi clandestina", que es la que saca ahora a la luz la académica y catedrática de Literatura (Barcelona, 1948).

En una entrevista con EFE, la escritora, Premio Nacional de las Letras, explica que todo surgió cuando recogía los materiales de la muestra que comisarió en 2015 en Palma de Mallorca con motivo del centenario de la muerte del archiduque (Florencia, Italia - Castillo de Brindys, Chequia).

"Estaba ordenando los bártulos de la exposición y, de repente, él me 'dictó' al oído la historia. Me puse a escribir compulsivamente y salió naturalmente", subraya Riera, que, tras más de tres años de investigación para la exposición, dedicó nueve meses a la escritura de la novela (Alfaguara).

En él, la catalana argumenta, basándose siempre en datos y documentos históricos, entre otros los que guarda el Archivo del Consell de Mallorca, por qué el archiduque no se casó y no tuvo hijos, por qué a pesar de que detestaba a la Corte de Viena viajaba tan a menudo para entrevistarse con su primo el emperador o por qué compraba fincas en lugares "estratégicos" del Mediterráneo.

Utilizando el recurso cervantino del manuscrito ficticio, Riera reconstruye la "parte más oscura" de la vida del undécimo hijo de María Antonieta de Borbón-Dos Sicilias y Leopoldo II -primo de Sisí-, autor de 60 obras, muchas de ellas científicas.

El archiduque relata en su lecho de muerte a su secretario Erwin los servicios que prestó al emperador Francisco José, revela las relaciones familiares, la sospechosa muerte del príncipe Rodolfo en Mayerling en 1889, su participación en la antesala de la I Guerra Mundial y los pormenores del asesinato del archiduque Francisco Fernando en 1914 en Sarajevo.

Pero también enumera sus amores con la campesina mallorquina Catalina Homar y su secretario privado Wladislaw Vyborny o su vínculo con su hombre de confianza en Mallorca, Antonio Vives, su mujer, Luisa, y sus cuatro hijos, que fueron sus herederos.

La novela es breve -150 páginas-, porque "es un personaje que se está muriendo", pero cada uno de los hechos históricos, de las referencias biográficas, de los apuntes costumbristas, están sólidamente asentados en la realidad.

"El archiduque es un personaje muy atípico y prácticamente desconocido para quien no sea de Mallorca, pero incluso para ellos hay una parte muy importante de su biografía que permanece oculta", detalla.

No cuenta nada que no sea verdad, pero trata con la imaginación "de afianzar esa verdad": "Era un mundo fantástico y cada uno de los personajes es fascinante, de su hermano Juan Nepomuceno, que desapareció sin dejar rastro, a Catalina o Rodolfo, al que, claramente, creo que asesinaron".

En lo que se refiere a su linaje, Riera insinúa que quizá, a pesar de que la "tradición oral mallorquina" sostiene que el archiduque era impotente, sí hay "algún heredero" biológico.

"Hay muchos descendientes de Antonio Vives pero nadie ha pedido una prueba de paternidad. Yo conozco a varios y, en realidad, les da igual. Unos tienen a gala la posibilidad y otros la rechazan de plano", revela.

La novela es "casi" un monólogo teatral y, por eso, le encantaría verlo representado en un escenario pero también le parece que sería un magnífico guión para una película, aunque lo que más le gustaría que ocurriera es que su libro contribuyera a "cambiar la concepción" que se tiene de un personaje digno de "Juego de Tronos", afirma.

Por Concha Barrigós.

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