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El enigma de las pinturas negras de Goya, estreno literario de Laura Higuera

EFE
2/12/2017 - 11:54
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Zaragoza, 2 dic (EFE).- La cartagenera Laura Higuera, de 35 años, tenía muy claro desde hace tiempo qué quería contar en su primera novela: su amor por Francisco de Goya. Resultado de esa pasión es "El ángel negro", un thriller centrado en la decimoquinta pintura negra del artista aragonés.

Cuando tenía 10 años, su abuelo la llevó al Museo del Prado y, de entre las más de 4.900 piezas de pintura española que alberga, a Laura le llamaron la atención las Pinturas Negras de Goya, al que califica de "genio".

Cuenta en una entrevista con Efe que una mujer se cayó al suelo frente a una de ellas, la del "Saturno devorando a uno de sus hijos" y, aunque probablemente fuera del calor, la escritora pensó que se había desmayado porque no había podido soportar tanto dolor.

Precisamente ese dolor fue el que llamó tanto la atención de esta escritora hace ya 25 años.

"Las Pinturas Negras de Goya, tan oscuras y macabras, dicen muchas cosas del artista: su soledad, su enfermedad, su miseria, y sobre todo, su dolor por la época que le tocó vivir, en plena Guerra de la Independencia" (1808-1814), destaca Higuera.

La novela arranca con el cadáver de un hombre "frente a una figura vestida de Muerte" en la sala dedicada a las Pinturas Negras de Goya, en el museo madrileño. El inspector Bernardo Vera y la experta en arte Ada Adler emprenderán una investigación en la que irán tropezando una y otra vez con la leyenda de un lienzo enigmático y oculto, el retrato de un ángel negro.

Una leyenda urbana que, según Laura, "tiene mucho de real" y que, por eso, ha querido jugar con ella en la novela.

Oficialmente hay 14 Pinturas Negras pero, como señala la escritora, "existen algunos estudios y críticos de arte que defienden que existió una decimoquinta, y se cree que pasó por muchas manos, desde el marqués de Salamanca hasta la colección privada de Stanley Moss en Nueva York, donde se piensa que está ahora".

Toda esta controversia se debe a que el pintor y amigo de Goya, Antonio de Brugada, cuando entró en la que fue la casa del artista aragonés, la Quinta del Sordo, para hacer el inventario de las famosas Pinturas Negras se dio cuenta de que faltaba un hueco en la planta baja, que correspondería a la número 15.

Ella, por tanto, juega con la posibilidad de que exista la decimoquinta que, en su novela, es "El ángel negro".

La trama de su novela discurre en dos tiempos, los últimos coletazos del siglo XIX y la época actual, "una combinación necesaria de dos contextos que ayuda a entender el presente aludiendo a un pasado muy particular", explica.

Para la escritora, la labor más complicada fue documentar ambos contextos históricos "para que todo el enigma de la pintura negra de Goya tuviera sentido y consistencia".

Escogió el género thriller porque "es una forma amena de escribir y, sobre todo, de ser leído", apunta. En su inspiración aparecen figuras como Pierre Lemaitre, Arturo Pérez-Reverte o Gustave Flaubert, entre otros.

La novela, por tanto, "es el producto de pequeñas grandes cosas que nacen de la necesidad de escribir y de crear historias y personajes", dice la autora.

Con ella, Laura Higuera, quien regenta en Madrid un restaurante junto a su marido, no espera otra cosa más que "el lector aprenda de Francisco de Goya, de lo fascinantes que son sus Pinturas Negras, del mundo del arte y de que la teoría de la decimoquinta pintura, aunque no esté comprobada, está ahí".

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