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Sílvia Tarragona: "Escribir me ha salvado la vida"

EFE
11/03/2018 - 10:27
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Barcelona, 11 mar (EFE).- Contundente, sin matices, la periodista Sílvia Tarragona afirma que escribir su primera novela, "Tal como éramos", le ha salvado la vida, una existencia que, si a veces depara malos momentos, "tiene un ruido que si sabes escuchar bien puedes llegar a buen puerto y yo siempre he escuchado las señales que me han llegado".

Tarragona no esconde que la protagonista de la novela, Sandra Fornaguera, es un 80 por ciento de ella misma, y que inició esta historia en el peor momento de su existencia.

Acompañada por su perra Zuri, su "gran amor" y a quien dedica el libro, Sílvia Tarragona desvela en una entrevista con Efe que escribe desde siempre y que nunca pensó que "una retahíla de emociones y el dolor más profundo que haya sentido jamás llegara a ver la luz en forma de novela".

Fue, explica la autora, como "si de repente un coche capaz de hacer las 24 Horas de Le Mans se convirtiera en un 600 tirado en una cuneta".

Con su voz radiofónica de años de oficio, destaca que se puso ante el ordenador en ese momento, en 2012, cuando se le acabó una relación profesional de años y murió su madre, "el mismo día y a la misma hora que yo había nacido 45 años antes. Se juntó todo en apenas tres meses y para no volverme loca escribía".

La agente literaria Sandra Bruna, amiga suya desde hace años, fue a su casa a visitarla y al empezar a leer las primeras líneas de lo que ha acabado siendo "Tal como éramos" (Roca Editorial y Columna), que se inicia con la frase: "En realidad, la única cosa que me importa son mis libros" consideró que eso "tenía que ser publicado".

La novela está protagonizada por Sandra Fornaguera, una periodista de 39 años, culta y aficionada a la música, que está a punto de ser desahuciada de su casa, cuando conoce en el aeropuerto a Edmond, un agregado militar de la embajada francesa en España, que viaja por todo el mundo, y que la acaba seduciendo.

De ese primer encuentro acaba surgiendo un fin de semana único en París, aunque no todo será como parece.

Tarragona, que actualmente dirige y presenta los fines de semana "Amics i coneguts" en Radio Nacional de España en Cataluña y colabora en algunos programas de televisión, sostiene que todas las personas "han encontrado alguna vez en su vida a alguien como Edmond, una persona tóxica, ególatra, egoísta, sin nada de empatía, pero que es un gran seductor".

Este tipo de gente, prosigue, consiguen ser interesantes y, en el caso de Sandra, "como está tan desesperada, triste y agobiada por su situación vital, cae en sus brazos, pero es que en ese momento podría enamorarse del mismísimo Heinrich Himmler". "Sandra está en el mejor lugar para él, pero en el peor para ella", remata.

Por otra parte, no esconde que en la novela están todos sus muertos, desde sus progenitores a otras personas que la han marcado.

Sus padres, indica, le enseñaron que en la vida "puedes ser lo que quieras ser, siempre y cuando lo hagas con honor", y también a tener confianza en sí misma "sin dejar de decirme nunca que me querían. Cuando creces con tanto amor, parte del camino ya lo tienes recorrido".

"La vida -argumenta- tiene un ruido que si sabes escuchar bien puedes llegar a buen puerto y yo siempre he escuchado las señales que me han llegado".

Además, la periodista siempre ha dado una gran importancia a los amigos, que han estado a su lado en los momentos más complicados, pero que "no me obligan, no me teledirigen, sino que saben guiarme".

A Sílvia Tarragona la acompañan también los libros, y de hecho reconoce que "no podría vivir sin ellos"; la música, "cada capítulo es una canción"; y el cine, a cuyas salas va "de manera patológica", conociendo al dedillo la cartelera.

Preguntada sobre a quién cree que puede llegar mejor "Tal como éramos", la escritora, que admite estar trabajando en otra novela, indica que pueden entenderla bien "aquellas mujeres que no quieren ser víctimas, aunque sí propietarias de su dolor y de su vida, todas aquellas personas capaces de entonar un mea culpa y empezar de cero". EFE

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