Buscar

Carles Quílez reivindica la novela de no ficción como un género periodístico

EFE
10/07/2018 - 19:04
Más noticias sobre:

Gijón, 10 jun (EFE).- El periodista y escritor Carles Quílez ha reivindicado hoy la novela de no ficción como un género periodístico que permite "contar algunas cosas que no salen en las noticias".

En una rueda de prensa celebrada en la Semana Negra de Gijón, donde presenta su novela "Cerdos y Gallinas", ha dicho que periodistas, escritores, algunos estamentos judiciales independientes y las fuerzas de seguridad han contribuido a destapar los casos más sonados de corrupción.

Cronista de sucesos durante años, investigador y autor de novela negra, Quílez ha dicho que la literatura le permite explicar los hechos desde una perspectiva más amplia que los 30 segundos de una noticia e incorporarle también sentimientos y emociones.

Desde su puesto de director de Análisis de la Oficina Antifraude de Cataluña, entre 2009 y 2014, Quílez accedió a información sobre casos de corrupción que le han sido útiles a la hora de escribir novelas.

Precisamente "Cerdos y gallinas" se basa en uno de esos casos porque le sorprendió hasta qué punto la "mezquindad" forma parte del proceso de deterioro social y humano de la corrupción.

Quílez ha desvelado que esta novela tuvo su origen en la historia de un alcalde de un municipio de Barcelona que todos los lunes y los viernes retiraba 500 euros de la caja chica del Ayuntamiento para comer esos días una mariscada de 250 euros y quedarse con la vuelta.

Este alcalde había sido denunciado ante la Oficina Antifraude por su secretaria, que se sintió "despechada" cuando se rompió su relación de amantes y por este caso fue condenado a 6 años y medio de prisión.

El escritor ha añadido que el fenómeno de la corrupción en España, que "no es algo nuevo", está plagado de mezquindades y tiene como elemento fundamental la "longevidad" de los partidos políticos en un gobierno.

Ha encontrado casos como el de un alcalde que le pedía a un constructor 500 euros cada vez que tenía invitados a cenar en su casa y el empresario "se los daba", ha destacado.

Quílez ha considerado que en la "microsociedad" los ciudadanos siguen siendo tan corruptos como siempre en practicas como evitar pagar el IVA en facturas de servicios como las de fontanería, pero en la "superestructura" algo ha cambiado.

En su opinión, el escarnio publico y las penas de prisión a altos dirigentes políticos, empresarios y gente con poder ha hecho que "se tomen precauciones" para que este fenómeno no sea tan visible.

El autor ha pronosticado "una nueva oleada" de investigaciones de casos de corrupción que afectará a medios de comunicación y ha expresado su "deseo" de que el periodismo "pueda hablar de la prensa sin entrar en complicidades".

Según ha dicho, el papel de los periodistas debe al menos continuar siendo como los "perros irreverentes que muerden menos de lo que pueden pero no dejan de mover la cola".

El escritor, nacido en Barcelona en 1966, se ha manifestado "optimista" sobre el futuro de la investigación de la corrupción, que ha considerado como una muestra del estado de salud y de la fortaleza de la democracia.

Ha celebrado que "el mayor caso de corrupción que afecta al PP, se haya podido investigar y juzgar bajo un gobierno del PP".

Quílez publicó en 2002 su primera novela, "Atracadores", que abre una saga de otras ocho de ficción basadas en hechos reales de la crónica policial.

Otras noticias

Contenido patrocinado