
Atrás quedan difuminados los recuerdos del verano, llegó septiembre y la vuelta a la rutina. Mientras adaptamos nuestros cuerpos y mentes a lo de siempre, son muchos los que se toman este mes como la mejor temporada para dar un cambio a sus vidas y cumplir esos propósitos que siempre están ahí.
"De este mes no pasa", es la frase de la temporada. Hemos descansado y pensamos que estamos capacitados para realizar aquellos planes que jamás cumplimos, que nos acompañan año tras año pero que si los conseguimos estamos seguros de sentirnos mejor, más realizados.
Septiembre es el gran mes de las matriculaciones, se ofrecen cursos para todos y de todos los gustos, fascículos inundan los quioscos de colecciones surrealistas e inservibles que buscan llenar algún deseo o simplemente ilusionarnos con algo nuevo y diferente.
Si hay un mes donde los gimnasios se hacen de oro es este. Los gimnasios los saben y todos los años en esta fecha se reinventan y ofrecen nuevas actividades para poder afrontar las necesidades de sus nuevos y motivadísimos clientes.
Poner el cuerpo en forma, perder unos kilos es el objetivo, pero no sólo hay que matricularse, también hay que acudir marcándonos una disciplina y es en este punto cuando la mayoría de los matriculados falla.
Clientes fieles quedan pocos a medida que nos adentramos en el otoño. Son los menos, los que continúan acudiendo al gimnasio de forma regular, pero al menos lo han intentado y durante unos días han cumplido con sus ambiciones.
Es probablemente una de las grandes voluntades, especialmente de los que han pasado un verano disipado y tienen tendencia. Dietas milagro, regimenes de todas las clases y variedades, nos prometen conseguir la silueta deseada aunque sea para lucirla bajo el abrigo las botas y el gorro.
En este tema estamos más que alertados por los especialistas, que nos garantizan temporada tras temporada que las dietas milagrosas no existen y que el efecto yo-yo llegara pronto. Otro tema es acudir en serio a un médico y ponernos manos a la obra durante todo el invierno y de forma paulatina.
Y si hay una señal clara de que el verano acaba y llegan las nuevas motivaciones, son los fascículos. Sí ha pasado por algún quiosco habrá observado que están rodeados de cartones que ofrecen todo tipo de colecciones por muy bizantinas que parezcan y que además se venden.
Abanicos del mundo, muñecas de porcelana, placas de policía, soldaditos de plomo, relojes de todo los tiempos, punto de cruz para todos los gustos, coches de época para montar, submarinos pieza a pieza, piedras de colores o la colección de soldados de la guerra de los Tres días, podrán ser suyas si tiene la voluntad, grandes dosis de paciencia y mucho dinero para invertir. Paciencia, para terminar la colección que siempre se convierte en interminable y el invierno es largo y dinero, porque primero empiezan con la oferta de lanzamiento y luego van incrementando el precio.
Pero esa sensación de que en algún momento podrá terminar la colección seguro que compensa. De ahí su alto nivel de ventas y de ofertas.
Para los fumadores, olvidarse del tabaco y de su adicción a la nicotina es la gran prueba de fuego, esa gran meta que nunca llega. El intento continuo. Si es una de sus aspiraciones esta en el mes idóneo, en Septiembre hay cientos de ofertas para poder conseguirlo.
Recurrir a la hipnosis, a la acupuntura, a ese médico infalible que hizo que lo consiguiera su vecino sin engordar, nuevos fármacos que quiten la ansiedad, técnicas milagrosas que nos ofrecen olvidarnos del cigarrillo para siempre. Pocos lo consiguen, pero al menos han dejado los cigarrillos mientras estaban inmersos en la causa.
Que los españoles no somos los mejores en el tema de los idiomas parece que esta claro. Y por eso uno de nuestros grandes objetivos año tras año, es superar esta asignatura pendiente.
Las matriculaciones en cursos de ingles se disparan en esta temporada, pero la globalización también amplia la oferta y en la actualidad si no ha podido con el ingles a lo mejor lo consigue con cursos de chino, árabe o indio.
Una vez más son muy pocos los que lo logran, llegar a dominar otra lengua durante un invierno. La consolación es que malo será que no amplíen un poco el vocabulario.
Aumentar nuestros conocimientos como aprender a tocar la guitarra, el saxo, terminar los estudios, hacer corte y confección, o sacarse el carnet de conducir, es otro de los grandes sueños que aparecen en esta época del año.
También hay todo tipo de propuestas para todos los gustos. Un poco de disciplina y muchas ganas serán claves para conseguir al fin conseguir nuestros anhelos.
Y para los que ya se han cansado de prometerse todos los años lo mismo, la vida moderna parece que nos va pidiendo nuevos retos. Muchos psicólogos consideran que unos buenos objetivos serian proponernos enserio, vivir de forma menos estresada, tener más tiempo para nuestro ocio, ser un poco más felices o porque no, ser más ecológicos.
Reciclar, ahorrar energía y ser más respetuosos con el Medio Ambiente seguro que nos sale más barato y es más fácil de lograr. Y así evitaremos esa sensación de frustración que entra cuando seguimos con el mismo peso, sin tabla de chocolate y sin terminar el submarino ruso de la Segunda Guerra Mundial. Pero recuerde, si no lo consigue, siempre nos quedara el 1 de Enero.
© Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados - Nota Legal - Quiénes somos - Suscripciones - Publicidad - RSS - Archivo - Ayuda