BMW ya tiene preparada la quinta generación de su berlina de representación. La marca de Munich ha apostado por unas líneas exteriores más conservadoras para dejar atrás las críticas que suscitó el diseño del anterior Serie 7 y volver a atraer la atención de su público objetivo. BMW ha echado el resto en materia de tecnología, lujo y motorización, con una gama de propulsores completamente nueva y más eficiente.
El diseño y las nuevas motorizaciones son los dos pilares que sostienen la nueva generación de esta Serie 7. Las líneas son ahora menos rompedoras de lo que lo fueron las de la generación anterior y han salido directamente del prototipo CS que BMW presentó el año pasado en Shanghai.
El diseño de la berlina "expresa aplomo natural, deportividad superior y refinada elegancia", mantiene el fabricante germano. De esta manera BMW quiere recuperar los clientes a los que la anterior generación les pareció demasiado atrevida.
Los motores siguen la línea ecológica iniciada por BMW con su concepto EfficientDynamics. Los tiempos y las normativas de emisión de CO2 mandan. La gama de propulsores está completamente renovada. De momento no contará con un V12 y opta como tope de gama por un V8 Twin Turbo de gasolina con inyección directa y 407 CV. También destaca el motor Twin Turbo de gasolina de seis cilindros en línea de 326 CV. La opción diésel es un seis cilindros en línea con inyección Common-rail de tercera generación que desarrolla 245 CV.
En el apartado tecnológico, BMW se ha esforzado en optimizar y simplificar el funcionamiento del iDrive, su sistema de control de prácticamente todas las funciones del vehículo. A este sistema incorporará un disco duro para almacenar música y el novedoso ConnectedDrive, función opcional de acceso ilimitado a Internet utilizando la pantalla.
El conductor dispondrá de innovadores sistemas de asistencia como equipamiento opcional: regulación de la velocidad con función Stop & Go; advertencia de abandono de carril con indicación de límite de velocidad incluida; advertencia antes de cambiar de carril; sistema de asistencia de encendido de las luces largas; visión nocturna por primera vez, con detección de personas; y cámara para conducir marcha atrás.
BMW apuesta por conquistar el mercado estadounidense y chino con su nuevo modelo de la Serie 7. Según informó el presidente de la compañía, Norbert Treithofer, durante la presentación mundial del nuevo modelo en Múnich, la mitad de todos los vehículos de esta serie irán destinados al mercado de los dos citados países.
El nuevo Serie 7 saldrá en noviembre al mercado europeo y en febrero de 2009 al estadounidense. Está previsto que un año después de la salida al mercado de esta nueva serie se lance también la versión híbrida.
Reithofer señaló que la compañía espera también poder hacer buenos negocios en Rusia, "un mercado subestimado", donde BMW presentará la próxima semana el nuevo modelo.
De la Serie actual se han vendido un total de 320.000 ejemplares que la compañía espera elevar a 340.000 hasta que se cierre el modelo. Desde que se lanzó al mercado esta serie, en 1976, BMW ha vendido un total de 1,2 millones de vehículos.

Interior de la nueva serie 7

© Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados