
¿Cómo escuchamos a Michael Jackson nosotros los 'hijos de la Revolución castrista'? De la misma manera que escuchamos a tantos cantantes norteamericanos, bajo sospecha, bajo peligro. En las fiestas conseguíamos poner sus discos, a escondidas, porque la María de "esos 5 negritos capitalistas" ?según los censores- estaba dedicada a la virgen María, toda una razón para ser objeto de la censura comunista: ostentación de símbolos religiosos.
Además, los censores argumentaban que esos "5 negritos capitalistas" habían traicionado a su raza, a sus ancestros, a su origen social, y se habían vuelto millonarios (¡gran pecado!), y que a esos niños los habían sacado de la escuela para ser explotados por la sociedad capitalista del espectáculo y del consumo, y que a su familia no le quedaba otra opción porque vivían en la miseria más absoluta, y para ellos, era la única manera de salir de la pobreza, entonces volvía la tángana política en contra del criminal capitalismo.
Mientras tanto, los mismos censores, gozaban lo máximo con la música de The Jackson Five, en fiestas privadas, donde, por el contrario, ellos no se privaban de ningún producto capitalista. A aquellas fiestas las llamaban "fiestas de percheros", porque a la entrada los invitados debían colgar todas sus vestimentas en los percheros, por lo que la obligación consistía en entrar desnudo, completamente; aún si eras menor de edad. Sí, como lo han leído, Berlusconi es un niño de teta al lado de los "Pinchos": los dirigentes castrocomunistas.
Michael, entre tanto, se separó de sus hermanos, empezó una carrera solo, y entonces, sus canciones fueron poco a poco siendo admitidas, con recelo, aunque pasaban. Incluso en algún que otro momento de crisis gubernamental y popular se corrió la bola de que el cantante visitaría la isla y daría un concierto en la Plaza de la Revolución. O sea, el mensaje suministrado como una droga ideológica era: manténgase quietos, porque si no, no hay concierto que valga. Por supuesto, aquello consistía en el viejo truco de la zanahoria que tanto le agrada citar a Castro I. No creo siquiera que Michael Jackson hubiera soñado con visitar la isla. Pero los rumores corrieron.
Entonces el tiempo pasó, y la segunda época de censura de Michael sobrevino, fue un derrumbe lento, pero fue un derrumbe aplastante y estruendoso, empezó cuando su piel empezó a blanquear, sus cabellos a crecer de manera sospechosamente ambigua, cuando empezó a maquillarse, y a vestirse de manera estrafalaria. Desapareció el rey del pop entonces de nuestro entorno musical. ¿Por qué? ¿Por querer ser blanco? Eso dijeron los más racistas del gobierno; un gobierno que no tenía a un solo negro que lo representara en la época. ¿Por aparentar una feminidad inaguantable? Más que probable. ¿Por emplear su cuerpo como símbolo del diversionismo ideológico al vestirse de manera tan rara? Seguro, porque alguien que se vistiera de ese modo sólo podía responder a los llamados más contrarevolucionarios del imperialismo yanqui.
De cualquier modo, ya nosotros, jóvenes que nacimos viejos, apabullados por una revolución castrante, habíamos conocido y probado el sabor del arte del Rey del Pop (ahora con mayúsculas), nunca más iríamos a olvidarlo; crecimos escuchándolo, admirándolo, persiguiendo sus canciones, a escondidas, sentados en la taza del inodoro del baño de la casa, orientando la antena del aparato ruso de radio para poder captar las ondas americanas, y que María o Billy Jean inundaran nuestras mentes, y las limpiaran de tanto discurso politiquero.
Con la muerte de Michael Jackson muere toda una época. Ayer perdí a mi segundo padre: Ramón Unzueta, un vasco muy cubano, que había viajado muy joven a Cuba, allí se casó y tuvo hijos, que fueron conmigo a la escuela, sus hijos han sido mis amigos a lo largo de toda mi vida, con ellos bailé al ritmo de tantas canciones de Michael, tratábamos de copiar los pasillos que Jackco inmortalizó; unas horas más tarde moría Michael Jackson, de un paro cardíaco, a los 50 años. Con ellos, es toda una época que sucumbe.
Recuerdo aquella hermosa canción que escribió Michael Jackson en solidaridad con los niños africanos, para la que reunió a una gran cantidad de celebridades y cuyo disco recorrió el mundo. Sí, el mundo, menos Cuba. El disco jamás se vendió en mi país de manera oficial, como no fuera en el mercado negro, porque logró pasar la aduana clandestino (que se entere Manu Chao), a través de marinos mercantes y de raros visitantes (aún en la época el turismo no había reverdecido, florecido, y resucitado después de su prohibición en 1959). Pero así y todo, ninguno de nosotros, jóvenes de la época, pudimos solidarizarnos con los niños africanos adquiriendo ese disco como hubiéramos querido, con toda libertad. Las autoridades castristas ?como siempre- decidieron por nosotros y el disco no se vendió en la isla. Hoy, mientras vivimos los recientes acontecimientos en Irán, donde la juventu iraní protagoniza una revolución cuyo color es el verde, no sólo porque es el color del islam, además porque es el color de la esperanza, y del amor al planeta, me gustaría despedirme de uno de mis ídolos de juventud con el mensaje siguiente: Querido Michael, hoy más que nunca We are the World.

El diario británico 'The Guardian' ha criticado duramente a la cantante española Pastora Soler, representante de T...
Uno de los dos presuntos miembros de ETA detenidos hoy en la localidad francesa de Cauna, Oroitz Gurruchaga Gogorz...

El portero del Real Madrid ha mostrado su lado más tierno en su página personal de Facebook al subir una antigua f...

El cantante Alejandro Sanz y su pareja, Raquel Perera, se casaron ayer, el mismo día en que bautizaron a su hijo...

Los dos miembros de ETA detenidos este domingo en Francia iban armados, según han informado a Europa Press fuentes...

La nadadora Mireia Belmonte ha conseguido una nueva medalla para la delegación española en los Europeos de Debrece...

La crisis económica que vive occidente desde finales de 2007 está afectando a casi todos los sectores de la socied...

González Páramo apura sus días como consejero del Banco Central Europeo. No se pronuncia sobre su hipotética candi...

Croquetas de chorizo ibérico o de chipirones en su tinta; perritos calientes a base de butifarras gourmet, y la to...

La soprano Montserrat Caballé ha dado este domingo su visión sobre la crisis, dejando entrever su postura favorab...
Noticias más leidas
Noticias más leidas
Noticias más leidas

La exitosa saga de comedia alienígena Men in Black viaja al pasado en el que el agente J intentará descifrar el carácter de su compañero.

De nuevo dirigida por Barry Sonnenfeld, con la intervención de Emma Thompson y la colaboración especial de la cantante Nicole Scherzinger.

Tras triunfar en el Festival de Cine Español de Málaga con la Biznaga de Oro, Patricia Ferreira llega a los cines comerciales.

Un thriller de personajes que apela a la responsabilidad de los adultos sobre los problemas de la actual juventud.

Descubre que sus donaciones de esperma se han traducido en 533 niños repartidos por el mundo, algunos de los cuales quieren conocerle.

Patrick Huard ganó el premio a la mejor interpretación en la Seminci de Valladolid por su papel como David Wosniak, un cuarentón con complejo de Peter Pan.

Dirigida por el prestigioso Scott Hicks (Shine) y adaptación del éxito de ventas de Nicholas Sparks, responsable de novelas como El diario de Noah.

Efron interpreta en este filme a un sargento de los marines de Estados Unidos que se obsesiona con una mujer.

Con la exitosa Intocable todavía en las pantallas, el actor francés François Cluzet hace doblete en las carteleras con El arte de amar.

Ariane Ascaride, Julie Depardieu o Pacale Arbillot son algunas de las teselas de este divertido mosaico amoroso que ganó el premio al mejor guión en el Festival de Montreal.

El cineasta austríaco Werner Boote realizó en 2009 este documental sobre la alarmante presencia del plástico en la vida cotidiana del siglo XXI.

Boote muestra la omnipresencia del plástico y también los intereses que se esconden detrás de este hábito de consumo, más allá de sus cualidades como producto barato y duradero.

Girimunho cuenta la historia de una mujer de 81 años que, tras quedar viuda en un pueblo interior de Brasil, comienza a descubrir una nueva vida basada únicamente en su propia imaginación.

Proyectada en festivales como Toronto, Venecia o San Sebastián, es una atípica muestra de cine independiente brasileño, dirigida a cuatro manos.

Tras el buen rendimiento comercial de Cha cha cha y La conjura del Escorial, Del Real rodó esta película en pocas semanas y con presupuesto bajo.

El popular presentador de Pasapalabra, Christian Gálvez, debuta en el cine con una disparatada intriga ambientada en la Guardia Civil.

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens