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Cecilia Bartoli entusiasma al público del Real y le regala cinco bises

EFE
19/03/2017 - 22:36

Madrid, 19 mar (EFE).- Solo los más grandes consiguen llevar al público del Teatro Real al delirio y a la entrega, y esto es lo que ha logrado esta noche la mezzosoprano Cecilia Bartoli, que ha regalado cinco bises al final de un concierto de dos horas y media en el que ha repasado cuatrocientos años de música italiana.

"Brava", "generosa", "espléndida", "guapa", "ven a cantar pronto aquí ópera.." han sido algunas de las palabras que le ha gritado el público que hoy abarrotaba el aforo del Real. Desde un palco le han llegado a tirar un ramo de lirios blancos a la diva italiana, que puso el cartel de 'no hay entradas' desde hace semanas y hoy todavía muchos aficionados buscaban alguna posibilidad de acudir aunque fuera en reventa.

Una Cecilia Bartoli (Roma, 1966) que ha estado simpática, seductora, llena de guiños cómplices con el público y que se ha movido como un ciclón por el escenario, en el que solo ha estado acompañada por el pianista genovés Sergio Ciomei, que ha interpretado de forma sublime y suave las piezas musicales, en un equilibrio que contrarrestaba la fuerza y pasión con que interpreta la cantante, a la que caracteriza su virtuosismo vocal, su coloratura y su agilidad en sus maravillosos trinos.

La que es un icono del belcantismo y es comparada con una estrella del rock por su carisma y su fuerza, comenzó, vestida con una casaca negra y una blusa roja con chorreras, interpretando a Caccini, Scarlatti, Caldara. Después siguió con Händel, Porpora y Mozart, y, ya en chaleco negro y sin casaca, interpretó a Rossini, Bellini y Donizetti.

Y tras el intermedio y en la segunda parte apareció con un vestido rojo de volantes, que fue recibido con un grito del público de: "Qué guapa estás, hija". Ahí siguió con Puccini y entre sus canciones "O mio babbino caro", para pasar a la música napolitana, al grito de: "Vamos a Napoles" con "'A vucchella", "Aprile" y "Nanna nanna", de Paolo Tosti (1879-1925).

Siguió con canciones de Donaudy, Mario; la tarantella de "Comme facette màmmetta?, de Gambardella, "Cara, ti voglio tanto bene", de Ernesto de Curtis, que fue una de las canciones que más emocionaron al entregado publico del Real, y terminó con una canción italiana callejera de Mario, y el popular "Nel blu dipinto di blu", de Domenico Modugno, con la que casi se arranca a cantar el público, lleno de complicidad con la diva.

Y tras los apoteósicos aplausos llegaron los cinco bises de la cantante italiana, quien salía y entraba en escena emocionada. Primero "Canzonetta spagnuola", de Rossini, después "Santo Monasterio", un aria de Carmen, la famosísima canción napolitana "O sole mio", y por último "La Cenerentola", de Rossini.

Cecilia Bartoli, la virtuosa de la voz y de la interpretación con una caja de resonancia que hace que cada sonido también se note en su cara y en su cuerpo, tras la actuación de esta noche en Madrid iniciará una gira por varias capitales españolas.

En Oviedo (Auditorio Príncipe Felipe, 23 de marzo), Bilbao (Euskalduna, 25 de marzo), Barcelona (Palau de la Música, 27 de marzo) y Valencia (Palau de la Música, 29 de marzo).

La diva italiana, que una hora antes del espectáculo llegaba al Teatro Real acompañada por su madre (la mamma) y por el perrito de ésta, además de ser una cantante única, en los últimos años se ha dedicado a investigar en archivos musicales de las grandes bibliotecas y teatros de ópera europeos, de donde ha rescatado piezas, en su mayor parte del periodo barroco (siglos XVII y XVIII), que luego ha plasmado en trabajos como "Opera proibita" o "Sacrificium", y también en álbumes dedicados a compositores como Salieri, Vivaldi y Mozart. Carmen Sigüenza.

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