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Alejandro Sanz cierra el Calderón con un concierto histórico a veinte voces

25/06/2017 - 10:25
  • El cantante madrileño se rodea de una veintena de artistas en el homenaje a 'Más'
  • El show, de casi dos horas y medias, fue el último en el estadio del Atlético de Madrid
Concierto de Alejandro Sanz en el Calderón.

Alejandro Sanz materializó la noche del sábado el éxito de un concierto que ya había hecho historia antes de ocurrir. Una historia marcada por los años -los 20 que cumple el disco Más, homenajeado en este multitudinario evento-, por la euforia de los fans de ayer y de hoy -la fiebre por Sanz parece no entender de generaciones- y por ser el último gran show que acogen las gradas del Calderón. Además, jugaba en casa, donde nunca ha fallado porque sabe ponerse cómodo.

Como era de esperar, las casi 50.000 personas que abarrotaron el estadio de fútbol se sabían los temas de 1997 al milímetro. Más marcó una época en la música española y llevó a Sanz a la cima; no hay canción de ese disco que no fuera un éxito por sí solo. De ahí lo de anoche en Madrid, que ya se intuía grande desde que las entradas se agotaron en lo que tardaron algunos en refrescar la página web de venta para intentar hacerse con una. Entregado a un público que estaba entregado a él, se les terminó de meter en el bolsillo con frases tipo "no se me ocurre mejor plan que estar los próximos 20 años cantándoles a ustedes".

Pocas localidades libres en el recinto y en las llenas, algunas ocupadas por amigos de Sanz que no quisieron perderse la simbólica cita de nombre 'Más Es Más'. Pero fue en el escenario donde el cantante se rodeó de sus más íntimos, algunos ya eternos acompañantes, otros nuevos en esos lares y todos a la altura repasando los éxitos de la carrera de madrileño y arropados por dos bandas que se unieron para hacer una imponente: la actual de Sanz y la del Sanz del 98.

Voces estelares, temas estelares

Los 25 temas que llevaron el concierto a durar casi dos horas y media además de en la de Sanz sonaron en las voces de Dani Martín (Hoy que no estás), Pablo López (Aquello que me diste), Laura Pausini (La fuerza del corazón), Antonio Carmona (Para que tú no llores así), Juanes (Quisiera ser), Malú (Aprendiz), Miguel Poveda (Siempre es de noche, acompañada por una mujer que la traducía al lenguaje de signos), Antonio Orozco (La Margarita dijo no), Sara Devine (Looking for paradise, eterna compañera de Sanz en este tema que grabó con Alicia Keys), Pastora Soler (Si hay Dios), Pablo Alborán (popurrí El alma al aire, Regálame la silla donde te esperé, Hoy llueve, hoy duele), Miguel Bosé (Me iré), Vicente Amigo (a la guitarra para Corazón Partío), India Martínez (Amiga mía), Vanesa Martín (Deja que te bese), Juan Luis Guerra (Desde cuando), Jesse & Joy (No soy una de esas), Niña Pastori (Cuando nadie me ve, Cai), David Bisbal (Y si fuera ella) y Manuel Carrasco (Ese último momento).

Para su voz rota y curtida por el paso de los años, se reservó Lo ves. Y lo hizo como en los viejos tiempos: en la pasarela central y al piano, esta vez móvil y que había dejado hasta entonces el momento más emotivo con la actuación de Pastori, que se llevó al público de calle con su voz y su naturalidad y que dejó ver lágrimas en los ojos de Sanz. También No es lo mismo, Tu letra podré acariciar y Pisando fuerte fueron cantadas solo por él y el público, que volvió a ser protagonista de Y si fuera ella-con permiso de Bisbal- en un flashback de lo que allí mismo ocurrió en 2001, a capela.

Las pegas a un show redondo en el que mandó la música por encima de todo vinieron por el retraso de inicio de casi 45 minutos, al parecer por problemas con el streaming de pago, por algún error de realización que se evidenció desde la grada en forma de gritos de "no se ve", reivindicando la necesidad de no solo escuchar sino de también poder ver en las pantallas lo que ocurría en un escenario digno del espectáculo, con pantallas y efectos visuales muy logrados e incluso con una trampilla por donde aparecían y desaparecían algunos cantantes.

Como colofón -al disco, al lugar y a la eterna relación entre el público y Sanz- un espectáculo de pirotecnia y confeti, un adiós como se merece el Calderón y un concierto como merecía Más, el disco más vendido de la historia de España. Sanz jugaba en casa y anoche volvió a conquistar Madrid.

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Comentarios 1

#1
26-06-2017 / 07:16
Juas
Puntuación 0

Fue una auténtica mi.er.da. en comparación con lo que se va a llevar el amigo en su bolsillo. Muy mal directo y muy mal sonido. Pésimo espectáculo en relación a las expectativas. Juro que no volveré más al Calderón xD