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Heras-Casado y Javier Perianes rinden homenaje en un disco a Béla Bartók, el "genio no ególatra"

14/02/2018 - 18:30
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El compositor Heras-Casado y el pianista Javier Perianes rinden homenaje al compositor Béla Bartók en un disco dedicado a las dos últimas obras compuestas por el músico, un "genio ególatra", tal y como ha señalado este miércoles el escritor Antonio Muñoz Molina, encargado de moderar la presentación del disco en el Espacio Fundación Telefónica.

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

En concreto, Perianes y Heras-Casado se han unido a la Filarmónica de Múnich en este disco, dedicado a las dos últimas obras compuestas por Béla Bartók: el Concierto para orquesta y el Concierto para piano núm. 3.

En una gira conjunta que arrancó el pasado lunes 12 de febrero, y que les llevará por varias ciudades españolas, tales como Barcelona, Madrid, Fuerteventura, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, los músicos presentarán este último trabajo editado por el sello harmonia mundi.

El Concierto para orquesta fue un encargo del director Serge Koussevitzky a petición de dos amigos de Bartók, el también director Fritz Reiner y el violinista Zoltán Szekely. Ambos pretendían que esta petición aliviase las penurias económicas del maestro tras la llegada a Estados Unidos, en 1940.

En palabras de Perianes, este disco funciona como una "coctelera" en la que se mezclan una "simplicidad aparente", un "dramatismo cercano a Beethoven" y la influencia de Estados Unidos, país al que se trasladó el músico húngaro. El resultado es un bartók "hipnótico y poético", según ha subrayado Perianes.

Muñoz Molina ha destacado que Bartók contaba con una "genialidad" alejada de la actitud despótica hacia los demás. "Nadie lo echó, se fue por su asco al fascismo, por la colaboración de su país con la Alemania de Hitler", ha señalado.

"VISIÓN CERCANA A LA MUERTE"

Por otro lado, el Concierto para piano núm. 3 es la única pieza para este instrumento que Bartók no compuso para ser interpretada por él mismo. Cuando murió en septiembre de 1945 todavía le quedaban 17 compases para terminar la obra. Concluyó la tarea su pupilo y amigo Tibor Serly, siguiendo las instrucciones del maestro. "Bartók escribió con una visión cercana a la muerte", ha dicho.

Heras-Casado ha señalado que cuando Bartók llegó a Estados Unidos --un país que "llevaba tiempo acogiendo a grandes genios"--, permaneció "en segundo plano, muy discreto", sin explotar un "estatus de estrella".

Otra de las características de las composiciones de Bartók que Heras-Casado ha resaltado es el acento esdrújulo del húngaro, algo que se cuela en sus composiciones, de ritmo "entrecortado".

En cuanto a la conexión del arte moderno y la música del siglo XX con lo infantil, Heras-Casado ha señalado que el círculo artístico de la primera mitad del siglo XX buscaba material para "generar otra estética como reacción al romanticismo". "El mundo infantil es una vuelta a una humanidad más sencilla", ha indicado.

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