Buscar

DESTACAMOS
¡Ya es elSuperLunes! Con sólo un click, descargue gratis su edición de elEconomista

La marihuana se asoma a la NBA: aumenta la presión para legalizarla con fines médicos

20/11/2017 - 18:32
  • El debate sobre su uso medicinal entra de lleno en la actualidad
  • Un documental refleja el cambio de opinión del poderoso David Stern
  • Muchos jugadores avalan su entrada para ayudar en sus lesiones
Imagen: Reuters.

En ocho estados de EEUU el consumo de la marihuana es legal y en otros 23 está permitido su uso medicinal. Sin embargo, esta sustancia no ha cruzado los límites de la NBA, competición que ha negado su entrada y que, sin embargo, recibe cada vez más presiones para que dé su brazo a torcer.

La última de ellas ha sido la más sonora. Tal y como refleja El País, el excomisionado y máximo dirigente de la competición durante 30 años, David Stern, apareció en un documental sobre la marihuana (The Concept of Cannabis) para reconocer su cambio de criterio y apostar por la legalización de la sustancia en la NBA para uso medicinal.

En el documental, Stern conversa con Al Harrington (jugador de 1998 a 2014) y que ahora dirige una empresa proveedora de marihuana con fines médicos. Mientras que el primero asegura que conocía que muchos jugadores fumaban marihuana, el primero aporta su testimonio: se trató con un derivado para paliar una inflamación de rodilla provocada por una mala operación. Stern, en paralelo a su cambio de opinión, expresa la idea de la NBA para evitar la entrada de la marihuana: "La gente aceptó la creencia generalizada de que la marihuana era la puerta de entrada a otros tipos de drogas más duras y perjudiciales".

Lo cierto es que, al margen de Harrington, hay varios testimonios que avalan el cambio de postura de Stern. El más actual, el del carismático Karl-Anthony Towns, de Minnesota Timberwolves, da luz a la situación del sobrino de su novia, autista y que se ayuda de la marihuana, para defender el uso medicinal de la sustancia.

"Existe una gran diferencia entre el uso recreativo y el medicinal. Es un medicamento que utilizado en el contexto adecuado puede ayudar a las personas que sienten grandes dolores. Los jugadores de la NBA no somos superhumanos. Algunos estamos en condiciones en las que sería beneficiosa la utilización moderada y razonable de la marihuana con fines medicinales", afirmó el pívot de los Wolves.

El entrenador de los campeonísimos Golden State Warriors, Steve Kerr, también reconoció públicamente su consumo, sin éxito, de marihuana con fines terapéuticos cuando sus dolores de espalda (tras una operación que le alejó de los banquillos) no remitían. El técnico incidía en que había acudido a otras sustancias, incluso peores: "En mi caso, lo intenté con la marihuana y no me ayudó en absoluto, pero valió la pena, porque estaba buscando respuestas al dolor, pero también probé analgésicos y drogas de otros tipos, y fueron peores. Es complicado".

Jay Williams, número dos del draft de 2002, explicó que se trató con marihuana tras un accidente de tráfico. El jugador corrobora la tesis de Towns y Kerr y que viene a decir que los jugadores usan medicamentos más nocivos pero que, al contrario que el cannabis, no tienen las connotaciones negativas que impiden su entrada en la NBA.

La liga, por el momento, es inflexible. En unas declaraciones concedidas a USA Today, respondía a través de su vicepresidente, Mike Bass, que alejaba todavía la posibilidad de introducir la sustancia en la competición: "Adam Silver (comisionado de la NBA) ha manifestado que estamos interesados en comprender mejor la seguridad y la eficacia de la marihuana con fines médicos. Nuestra posición sobre el uso de la marihuana para fines recreativos permanece sin cambios". El debate, no obstante, ya está servido.

Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.