El Estado Islámico ha optado por los drones como nuevo ingenio militar en su lucha contra Occidente. Tras usar el coche bomba, este grupo islamista ha refinado sus tácticas violentas: ahora usan estos ingenios tecnológicos traídos por los aliados occidentales para ponerles en problemas a ellos.

El sistema no constituye una novedad en las batallas de Oriente Medio y de hecho hay informes sobre esta práctica desde hace meses, pero se ha generalizado. Así, la primera vez que se tuvo noticia de un bombardeo desde un drone yihadista fue a principios de diciembre, cuando una bomba hirió a ocho pesmergas en el mercado de Mosul. Los kurdos ya derribaron incluso artefactos voladores de este tipo a principios de enero.

Aunque desde 2014 el EI ha usado estos drones para grabar sus acciones con fines propagandísticos, la novedad consiste en que los yihadistas manipulan los drones para poder lanzar bombas desde ellos, multiplicando el peligro. De hecho, el Mando Central de EEUU ya alertó de la presencia de drones en Mosul, lo que muestra que Washington se toma en serio esta amenaza.

El problema, sin embargo, no es nuevo. "Al menos desde 2013 Daesh ya se habría interesado por el recurso a los drones y desde 2015 contaba con una división específica dotada de recursos para el uso de aviones no tripulados como armas ofensivas en dos modalidades distintas: como bombardero o como una aeronave explosiva. En 2016 fue descubierto cerca de Ramadi (Irak) un taller dedicado a la producción de drones de ala fija", tal y como señala el experto Luis Antono González Francisco, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Así pues, el Estado Islámico está construyendo una flota militar área de bajo coste al adaptar para los conflictos bélicos drones domésticos: según los datos de El Periódico, ellos los compran por 1.000 euros y los adaptan, mientras que un aparato militar puede costar hasta 80.000 euros.

Peligro no estratégico

Según informan fuentes de la coalición a AFP, el peligro no es estratégico, pero aún falta buscar una manera de mitigar el efecto de esta flota aérea low cost. 

"Por las características geográficas del teatro de operaciones sirio-iraquí en el que participa Daesh el ámbito de combate es fundamentalmente el de tierra pero, aunque sea de manera un tanto rudimentaria, intenta tener presencia también en el ámbito aéreo", explican desde el Grupo de Estudios en Seguridad Internacional de la Universidad de Granada.

Este observatorio, además, señala el uso propagandístico que el EI hace de los drones. Por ejemplo, la productora Al Yaqeen Media difundió una infografía en la que, en el periodo comprendido entre el 6 y el 8 de febrero, afirmaba haber causado un total de 14 víctimas mortales y 25 heridos además de otros daños materiales mediante el empleo de drones armados con explosivos.

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