La crueldad de 'la Bestia del Este', la ola de frío siberiano que causó a su paso más de 50 muertos en Europa, ha dejado en Ámsterdam una estampa curiosa para el recuerdo. Los famosos canales de la capital holandesa se han dejado de ser lugar para el paso de embarcaciones y se han transformado en pistas de hielo natural.

Decenas de vecinos aprovecharon para desempolvar sus patines o caminar sobre le agua helada y disfrutar de una vista distinta a los edificios de la ciudad, algo que no ocurría desde hacía siete años.

Las autoridades impusieron una prohibición de circulación a las tradicionales embarcaciones que recorren los canales y cerraron las esclusas para ayudar a que el hielo se hiciera fuerte en Prinsengracht, el más extenso de los canales de Ámsterdam.

Hielo en los canales de Prinsengracht y Brouwersgracht. Foto: Reuters

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