El Gobierno y la Federación de Fútbol (RFEF) no quieren que el Girona-Barcelona se juegue en Miami, tal y como ambos clubes y LaLiga han pedido ya de manera formal. Según informa Marca, los dos organismos, con el apoyo de la FIFA, ponen un importante obstáculo para la idea de Javier Tebas de exportar a EEUU un partido de la competición casera.

En la reunión (en la que también se ha planteado la posibilidad de que España celebre el Mundial de 2030 o la Eurocopa de 2028) entre Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, Luis Rubiales, presidente de la RFEF, y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se ha llegado a un consenso claro. Aún así, no se trata de una decisión oficial, solo una intención que, sin embargo, parece ilustrar los derroteros por los que podría discurrir el asunto.

La negativa de Gobierno y RFEF significaría un golpe letal a la idea de LaLiga, ya que el organismo necesita obligatoriamente los permisos de la propia RFEF y el CSD (Consejo Superior de Deportes), dependiente del Gobierno a través del Ministerio de Deporte.

En clave política, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ve con buenos ojos el partido por temor a que se convierta en una exhibición independentista en un momento delicado de su mandato, con el tema catalán todavía a flor de pie.

En lo que se refiere a lo deportivo y la relación entre instituciones del sector, Luis Rubiales fue claro la pasada semana en una entrevista a The Guardian, asegurando que los documentos firmados por Javier Tebas "no tiene ningún valor" y criticando el comportamiento del dirigente de LaLiga: "Es una falta de respeto". La FIFA habría filtrado un posible rechazo de la CONCACAF, federación de América del Norte, Central y Cribe, además de la Federación de EEUU (USSF), según informa As.

Demasiados 'noes' para una propuesta muy ambiciosa que, aunque se fue deslizando en los medios de comunicación, tuvo su lanzamiento definitivo el jueves pasado, cuando el presidente de LaLiga, en una entrevista en Onda Cero, aportó todos los detalles, aseguró que había un "90% de posibilidades" y explicó que tenía aún conversaciones pendientes con los organismos que tenían que concederle los permisos.

El pasado lunes, Tebas se reunió con el sindicato de jugadores AFE, y junto con el apoyo de Aficiones Unidas (que aglutina a las peñas), parecía tener un acuerdo más cercano. El cónclave entre Gobierno, RFEF y FIFA lo puede echar por tierra.

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