
No importan las provocaciones ni los insultos marroquíes en la frontera con Melilla. Ni el boicot comercial a la ciudad autónoma o los malos tratos y abusos policiales con los españoles que visitan el Sáhara. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está dispuesto a olvidarlo todo, dando incluso la razón a Rabat si es necesario, con tal de mantener la buena relación de vecindad. Zapatero asegura en Japón que seguirá "tomando decisiones difíciles si son necesarias".

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens