
La belleza nos come a bocados. Salta a la vista. Acapara nuestras vidas. Nos etiqueta como productos. Como un cúmulo de prejuicios para los demás, sobre todo en el mundo de las féminas. Mujer, delgadez y éxito van de la mano en los últimos tiempos. Construyen un triángulo equilatero de la belleza femenina. Un prototipo desviado de los cuerpos reales. Pero, ¿por qué?. Ya es hora de revelarnos, y aquí está la excepción que confirma la regla: Chloe Marshall, con una talla 46 ha sido seleccionada como finalista a Miss Inglaterra.

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