Buscar

DESTACAMOS
Una caída en el sistema informático de British Airways provoca retrasos a nivel mundial

Los napolitanos no creen en los milagros de Berlusconi

AFP
20/05/2008 - 18:52

Abandonados a su suerte en medio de nauseabundas montañas de basuras, los habitantes de Nápoles no creen en nada y menos en la promesa del nuevo jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, de resolver el "escándalo" que envenena sus vidas desde hace 14 años.

"La última crisis que vivimos de esta magnitud fue hace diez años. La situación aquí es dramática desde hace dos semanas", sostiene Carmen, propietaria de una tienda de ropa en el barrio Fuorigrotta, una antigua zona obrera que pasó a la clase media.

"Las autoridades no tienen la capacidad de poner en marcha un sistema serio de recolección de las basuras, que debe comenzar con la recogida diferenciada. Se habla tanto de corrupción y de la Camorra (la mafia napolitana), entonces ¿por qué no los atacan directamente?", clama.

A pocos metros de su tienda, sobre la amplia avenida que atraviesa el barrio, las montañas de basuras se apiñan contra las palmeras gigantes formando barreras de fétidas bolsas de plástico con desechos, residuos de comida y desperdicios.

"Recogen un día y al siguiente aparece el doble, se ha multiplicado. No aguantamos más. Pero ese sentimiento no es suficiente para que cambien las cosas", admite Beppe Esposito que espera el autobús frente a un paradero cubierto de inmundicia.

"¿Berlusconi? !No puede hacer nada! !Habría que cambiar a todos los magistrados para que sean condenados los responsables de estos escándalos y alejados de todos los puestos de poder aquellos que nos han obligado a soportar todo esto!", asegura indignado.

"Es triste, pero sinceramente estoy convencida de que el pobre Berlusconi no va a poder resolver el problema", dice con ironía Lucía, de 63 años, mientras arroja dos bolsas en el cubo de basura repleto.

A pocos metros de distancia, en el casco histórico, las autoridades lograron milagrosamente limpiar las mayores avenidas para recibir el miércoles al consejo de ministros de Berlusconi.

Las aceras ennegrecidas del céntrico barrio Salvator Rosa, donde el pasado fin de semana se registraron cientos de incendios y las hogueras de basuras humeaban dejando un olor asqueroso, testimonian la desesperación de la población, que se siente abandonada por sus gobernantes.

"Es probable que limpien ahora sólo por la llegada de los ministros. Honestamente soy un antiberlusconi convencido. A Berlusconi no le pido milagros, sino que acabe con esta situación", explicó Mario Mastropaolo, profesor universitario.

"Es triste que sea tan caótica y sucia", reconocen dos estudiantes finlandesas, aunque confiesan que Nápoles es "tan bella, que no se puede dejar de amar".

Otras noticias

Contenido patrocinado