Buscar

Comer pescado disminuiría la agresividad criminal: experto

2/06/2008 - 19:08

Por Matias A. Loewy

BENTO GONCALVES, Brasil (Reuters Health) - Cuando laspersonas detenidas en prisión recuperan su libertad deberíanaumentar el consumo de pescado o de suplementos de omega 3 parareducir el riesgo de sufrir una recaída, sugirió un psicólogo.

"¿Por qué no intentarlo? ¿Cuál sería el problema?", dijo eldoctor Adrian Raine, profesor de Criminología, Psiquiatría yPsicología de la University of Pennsylvania, durante supresentación en el IV Congreso Brasilero del Cerebro, elComportamiento y las Emociones.

"Los ácidos grasos omega 3 (...) demostraron mejorar elfuncionamiento del cerebro y reducir el comportamientoviolento. Y, realmente, los prisioneros comen poco pescado",dijo el especialista a Reuters Health.

La propuesta surge de una creciente y controvertidacantidad de evidencia que le atribuye la criminalidad afactores biológicos, como una disfunción genética en la cortezaprefrontal. La predisposición biológica explicaría por lo menosel 50 por ciento de la criminalidad, estimó Raine.

En este contexto, la intervención nutricional entre laspersonas en prisión sería una forma "naturista" de corregir loscerebros en riesgo. "No sólo permitiría prevenir (nuevos)delitos, sino que también facilitaría el uso de otrostratamientos, como la terapia cognitiva-conductual", añadió.

La hipótesis de Raine surge de los resultados de algunosensayos "convincentes" con niños y adultos.

Un estudio en el 2002 sobre 231 prisioneros inglesesjóvenes demostró que el consumo de suplementos nutricionalescon ácidos grasos omega 3 durante, por lo menos, dos semanas,estuvo relacionado con un 35 por ciento menos de delitos a loscinco meses.

En otro estudio, realizado por Raine y publicado enAmerican Journal of Psychiatry en el 2003, un grupo de niños deentre 3 y 5 años participó en un programa de "enriquecimientoambiental" que incluyó una dieta enriquecida con pescado,ejercicio y estimulación cognitiva.

Veinte años después, la tasa de criminalidad en el grupohabía disminuido un 35 por ciento.

Un tercer estudio, publicado en el 2005, demostró que elconsumo de suplementos de omega 3 durante cuatro mesesdisminuyó la agresividad en niños normales de entre 8 y 11años.

Asimismo, un análisis realizado en varios países en el 2001halló una relación directa entre el consumo de pescado y unareducción de la tasa de homicidios.

Una intervención nutricional, combinada quizás con terapiacognitiva conductual, no sólo beneficiaría a los prisionerossino también a los niños agresivos y a otros grupos en riesgode manifestar conductas antisociales.

"El aceite de pescado y los ácidos grasos omega 3 mejoranlas estructuras cerebrales y la atención; y quizás (laspersonas violentas) necesiten corregir el funcionamientocerebral para aprender las instrucciones que regulan lasemociones", opinó Raine.

Se desconocen las dosis efectivas de omega 3 o de consumode pescado para prevenir las conductas antisociales o lasrecaídas delictivas, pero el investigador sugirió que alrededorde 1 gramo por día de omega 3 ó 2-3 comidas con pescado porsemana podría ser lo más adecuado.

Bernard Gesch, investigador del Departamento de Fisiología,Anatomía y Genética de la Oxford University y director deNatural Justice, una organización sin fines de lucro en Oxfordque investiga las causas sociales y físicas de las conductasdelictivas, consideró "interesante" la sugerencia de Raine.

"Pero la nutrición es una cuestión de equilibrio. Laausencia de varios nutrientes, como las vitaminas y losminerales, influye en el cambio de conductas. El omega 3 essólo uno", dijo Gesch a Reuters Health por correo electrónico.

Gesch, autor principal del estudio inglés realizado en el2002 sobre el efecto de los suplementos nutricionales sobre elcomportamiento de los prisioneros jóvenes, señaló que su equipocomenzará un nuevo ensayo más grande con 1.000 prisionerosfinanciado por Wellcome Trust.

"Demorará unos dos años. No sólo trataremos de confirmarque la nutrición modifica el comportamiento, sino queexploraremos cómo lo hace", adelantó. "Es un enfoque simplepara prevenir las conductas antisociales y el único riesgo deuna mejor alimentación es una mejor salud", agregó el experto.

Según datos del Departamento de Justicia de Estados Unidossobre 15 estados, casi el 70 por ciento de los liberados sonarrestados nuevamente por un delito menor o una falta gravedentro de los siguientes tres años.

El 47 por ciento de los ex-prisioneros regresan a la cárcelpor un delito y el 25 por ciento recibe una nueva sentenciajudicial.


Otras noticias

Contenido patrocinado