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Leer, no, jugar en el metro

Zoé Valdés | 8:36 - 17/07/2008
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Nota de los usuarios: 2,6 (28 votos)
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¿Se han fijado? Poca gente lee ya en el metro. Ahora la gente juega con los móviles, que ya son más que simples teléfonos: ahora son reproductores de música, cámaras fotográficas y de videos, y algunos hasta poseen conexiones a internet, con televisiones y tratamientos de texto. Son computadoras en miniatura.

Dentro de poco podremos volver a leer en el metro, pero no ya únicamente como leíamos antes, en los libros. Dentro de nada se podrán descargar las novelas en los teléfonos y allí podremos leer tan tranquilamente.

¿Será igual? No lo creo. Será igual de barato, me informan, que bajarse una canción de iTunes. Perdónenme, no es para nada barato bajarse canciones de iTunes, y además, ¿qué hay con los pagos a los autores? Pero no hablemos más de precios, que me tomarán por tacaña.

Print is dead?

Jamás será igual leer en un móvil o en un artefacto electrónico que en un libro. Aunque no puedo desdeñar que resulta una buena idea eso de crear una especia de pantalla plegable, que con tratamiento táctil te permita pasar las páginas, y leer no una, sino unas cuantas novelas, las que quieras, sin tener que llevar el bolso como Sísifo, por lo de la pesada piedra.

El implemento al que me refiero aparece en un video producido por Editis (del Grupo Planeta), y narra la historia de una pareja que se va de vacaciones y se llevan en esa especie de iPod de libros unos cuantos libros para leer durante las vacaciones.

El video es francamente malo, aún cuando se haya ganado un premio, pero se refiere a un tema de mucha actualidad y por eso lo habrán premiado. ¿Seguiremos leyendo en papel o en pantalla? ¿O como cita Jean-François Fogel en su blog Print is dead?

La afición por la lectura, ¿se está perdiendo?

A mí me pone los pelos de punta siempre que se trata la lectura como si todos fuésemos lectores de vacaciones. Las personas que trabajan a diario con los libros ¿nos acostumbraremos a manipular un iPod en lugar de seguir con nuestras costumbres de pasar las páginas, acariciar la tersura del papel, subrayar frases que luego nos servirán para nuestro trabajo? Lo dudo.

Lo que sí es triste es que cada vez encuentro a menos gente con libros en las manos en los cafés, en el bus, en el metro. Hoy, como cada día, tomé la línea de La Bastille hacia los Campos Elíseos, y sólo vi a una mujer con un libro en la mano, sentada al final del vagón. Eso sí, iba sumida en la lectura, sus labios esbozaban una sonrisa muy íntima, los ojos recorrían ávidamente los renglones. Entonces, ocurrió algo maravilloso, sólo un instante, se llevó el libro al rostro, olió las páginas, cerró los ojos, y suspiró feliz.

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Comentarios 12

1
22-07-2008 / 11:27
Javier Perez
Puntuación 2

Y en medio de tanta basura leen los libros de Zoé Valdés llenos de erratas y de mediocridades gramaticales.

2
22-07-2008 / 14:08
Eloísa Alvarez Guedes
Puntuación 3

Pésima escritora es Zoé Valdés. He tirado sus libros al basurero.

3
29-07-2008 / 13:18
lucarno
Puntuación 0

Ah, ya entró aquí la brigada de respuestas rápidas de Manuel Zayas y la Ileanita de la Guardia, así, como de Alberto Lauro y William Navarrete, sin contar a los castristas.

4
29-07-2008 / 13:25
Francesco
Puntuación -1

Zoé Valdés es la más grande escritora cubana, y se van todos ahora mismo a enjuagarse la boca sucia.

5
29-07-2008 / 13:28
Hugo Hernández
Puntuación 2

La mediocridad castrista haciendo caja para veranear, les han dado la tarea de atacar a la escritora cubana, la mejor de la mejor. Zayitas revisa tu cinematografía escuálida e inexistente, esa sí plagada no ya de errores, de mentiras, que eres un mediocrón comuñángara. Y si no te gusta regresa a tu Cubita castrista.

6
29-07-2008 / 13:29
Sagrario
Puntuación 1

Al que no le guste Zoé Valdés que no la lea, y que se vayan a opinar a casa de la marimba.

7
29-07-2008 / 13:50
Goudron
Puntuación 1

Como dice Francesco, es la más grande escritora cubana. Este artículo, además, es bellísimo.

Qué pena me da la brigada de respuesta castrista, están desesperados, no saben qué hacer para atacar y denigrar. De Zoé Valdés les molesta todo: el talento, la fama, el éxito, y por si fuera poco, su posición inalienable, valiente y efectiva en defensa del pueblo de Cuba

Bravo!, Zoé, si te atacan es porque les dueles mucho, felicidades por tu éxito y por la eficacia de tu labor de denuncia. Gracias, Zoé.

8
29-07-2008 / 15:01
Raskolnikov
Puntuación 0

Eloísa, ¿por qué no te tiras tú misma al basurero, que bastantes pujos que hiciste en Cuba?

9
29-07-2008 / 17:55
Arnaldo M. Díaz
Puntuación 0

Zoé Valdés con su egocentrismo, vulgaridad, verborrea histérica y oportunismo político, nada ha aportado a la literatura cubana, pese a ese autobombo que se da y que es potenciado por los círculos más enfermizamente reaccionarios de Europa. Menos aún es su contribución a la lucha contra el castrismo. La Cuba que hay en su cerebro es una parodia llena de rencores y estropicios hechos a la medida de sus necesidades para sobresalir como lo que no es: una talentosa artista rebelde a la que el castrismo trató de asfixiar. Oportunista fue cuando muy joven aprovechó la innata predilección de la jerarquía castrista por la “carne fresca” y se situó nada menos que cómo “acompañante” de un diplomático cubano en Paris y conoció de la “dulce vida” de los “elegidos del Comandante en Jefe”. Ya jamás pudo zafarse del embrujo de esta existencia llena de refinamientos y placeres. Por eso cuando se sintió fuera de ese oasis, no dudó en convertirse en escritora anticastrista y aprovecharse de la demanda que en la década del 90 había en el mercado europeo de una literatura que abordara (no importa que fuera más mala o más buena, pero que hablara mal) el fenómeno de la entonces tambaleante Revolución Cubana. Y así surgió esta Zoe Valdez extremista, charlatana, avara, usurera, y esclava del rédito y las utilidades, incapaz de escribir algo que no esté signado por el código del dinero y los mercados. No me gustan sus textos porque en ellos trata de vender como fantasías sus aberraciones y falta de conocimiento de la historia y hasta de la geografía. Su don de excluir a los demás con su ego, pulverizar el consenso con su intolerancia, y desvirtuar la verdad con sus exageraciones, la convierten en la mejor amiga que tienen los Castros entre sus enemigos. Si todos los oponentes de la dictadura fueran como ella, el castrismo tendría la eternidad garantizada.

10
29-07-2008 / 19:05
César Reynel Aguilera
Puntuación 1

Zoé,

El libro es uno de los objetos que menos ha evolucionado en sus más de 500 años de existencia. Creo que ya le toca dar un salto de calidad. El papel es un soporte demasiado rígido para la complejidad del mundo de hoy, además de ser antihigiénico, costoso, ocupador de espacio, y antiecológico. El libro electrónico, más que una solución es una necesidad. El que vende Amazon (Kindle) es un esbozo de la enorme cantidad de ventajas que tendrán los libros del futuro; permite adaptar la pantalla al gusto del lector, subrayar, tomar notas al margen, consultar diccionarios, etc, etc.

Una de las cosas que más llama la atención con los libros de papel, y sobre todo con las novelas, es que cada vez tienen menos páginas, más diálogos, letras más grandes y temas menos escabroso, o sea, mientras la complejidad de mundo circundante aumenta la literatura, que durante siglos fue una de las herramientas más importantes para enseñarnos a entender, predecir, aceptar, y llegar a disfrutar esa complejidad, se queda rezagada y empieza a hacer de ese desfase su razón de ser. Muchos negociantes de libros, sobre todo en lengua hispana, se escudan en los costos de impresión y distribución a la hora de hacerles la vida difícil a escritores que no se ajustan a eso que ellos denominan “mercado” (Reinaldo Arenas, y Zoé Valdés cuando empezaron, por ejemplo). El libro electrónico promete ser la solución para ese entuerto.

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