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Las rebajas alcanzan al negocio del sexo tras el bloqueo de aeropuertos en Tailandia

AFP
8/12/2008 - 16:41

Los bares de Patpong, un barrio 'rosa' de Bangkok, están estos días menos concurridos que de costumbre pese a las rebajas de hasta el 50% ofrecidas para seguir atrayendo a extranjeros desde la reciente crisis de los aeropuertos, que ha afectado también al negocio del sexo.

"Es temporada alta (turística) pero en este momento, es como si fuera temporada baja", lamenta Nan, animadora en un bar casi vacío.

Fuera del establecimiento, y bajo unas luces de neón rosa, diez mujeres jóvenes, en bata e identificadas con un distintivo numerado, esperan clientes casi con desesperación.

Aunque los manifestantes promonárquicos de la Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD) hayan levantado el bloqueo de los dos aeropuertos de Bangkok el 3 de diciembre, tras la caída del gobierno de Somchai Wongsawat, los efectos del caos fueron inmediatos en la floreciente industria turística, pilar de la economía tailandesa.

Y el turismo sexual no se salva.

Patpong y otros barrios de Bangkok repletos de bares y "salones de masajes" dependen casi íntegramente de los extranjeros para obtener ingresos.

La ocupación de los aeropuertos de la capital durante ocho días tomó como rehenes a 350.000 viajeros que están abandonando el país de forma paulatina desde la semana pasada y ahora los turistas que llegan desde el extranjero son menos numerosos.

"Tailandia: un problema, no hay clientes", explica Lam, que trabaja para un bar de Nan para atraer a los turistas hacia ese establecimiento que propone "interesantes ofertas sexuales".

Además de las pérdidas inmediatas en miles de millones de dólares, los responsables tailandeses advirtieron que el reino podría recibir en 2009 la mitad de visitantes, debido al efecto combinado de la crisis económica mundial y de la mala imagen que han proyectado las manifestaciones y el bloqueo de los aeropuertos.

En 2007, unos 14,8 millones de extranjeros visitaron Tailandia.

En Patpong, las tarifas fueron rebajadas de 1.500 bahts (31 euros) por dos horas de "servicio especial", hasta 800 bahts (16,50 euros) en algunos casos.

Los bares y cabarets animados por "ladyboys" (transexuales), también están sufriendo la crisis.

"El cierre de los aeropuertos ha afectado seriamente nuestro negocio", admite Nipon Boonmasuwaran, director de márketing del espectáculo de travestis 'Calypso'.

"Actualmente tenemos 50 invitados para nuestro teatro de 350 plazas", dijo, antes de precisar que uno de los dos espectáculos diarios fue anulado y miles de entradas gratuitas se distribuyeron en los hoteles.

Dos estadounidenses -Lisa Richardson, de 30 años y Michael Latham, de 29- explicaron que nunca habrían ido a ver un espectáculo en el barrio de Patpong si no se hubiesen quedado bloqueados en Tailandia.

Pero tuvieron que quedarse "una semana más" de lo previsto y lo convencieron de venir a beber una copa aquí, explicó Latham.

Tailandia sigue siendo un importante destino para el turismo sexual.

Aunque oficialmente la prostitución es ilegal, las estimaciones sobre la cantidad de personas de ambos sexos que trabajan en ese sector ascienden a cientos de miles.

En su bar de Patpong, Nan espera que los turistas regresen, pues buena parte del dinero que gana lo envía a su familia que vive cerca de la frontera con Camboya. Y confía en que "quizá dentro de quince días o un mes vuelva" la actividad.


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