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El Ejército iraquí utiliza como arma psicológica los cadáveres de los milicianos del Estado Islámico en Mosul

6/02/2017 - 21:30
  • No tiene intención alguna de retirar los cuerpos
Un convoy en Mosul. Imagen: Reuters.

El Ejército iraquí ha decidido dejar cientos de cadáveres de milicianos del Estado Islámico en las calles de la zonas liberadas de Mosul, donde se pudren al sol, un arma psicológica que tiene como objetivo lanzar un mensaje muy sencillo a la población civil de la ciudad: si se unen a los yihadistas, correrán la misma suerte.

Muchos de los cadáveres llevan más de dos semanas en las calles, lo que produce un fuerte olor y pone en riesgo la salud de los habitantes de Mosul. Gran parte de los muertos aún llevan encima sus cinturones con explosivos, que pueden detonar en cualquier momento y suponen una inminente amenaza para los civiles.

No obstante, el Ejército iraquí no tiene intención alguna de retirar los cuerpos, muchos de ellos imposibles de identificar debido a las heridas. Al contrario, los están dejando en la calle de forma deliberada con el objetivo de persuadir a la población y evitar que se unan al Estado Islámico en el otro lado de la ciudad de Mosul.

A medida que el Ejército iraquí -con la ayuda de varias milicias peshmerga kurdas y el apoyo aéreo de Estados Unidos- avanza en su ofensiva contra los terroristas en la ciudad iraquí, sus tropas han puesto en marcha una campaña que pretende acabar con cualquier tipo de simpatía por parte de los residentes de Mosul hacia el grupo terrorista.

"Vamos a dejar a estos terroristas aquí", ha explicado indiferente Ibrahim Mohamed, un soldado que hacía patrulla cerca de los cadáveres de tres yihadistas. Su primo murió electrocutado a manos de miembros del Estado Islámico en 2014 por el mero hecho de ser agente de Policía.

"El mensaje está más que claro para los iraquíes, para evitar que se unan o apoyen al Estado Islámico. Este será su destino. El Ejército de Irak acabará con todos ellos", ha añadido firmemente. A varios metros, uno de los milicianos muertos todavía llevaba un cinturón lleno de explosivos, con la mano cerca del mecanismo de detonación.

El Ejército iraquí ha logrado recuperar gran parte de su territorio ocupado desde que en 2014 los yihadistas llevaron a cabo una conquista relámpago del norte de Irak. Después de lograr el control del este de Mosul tras tres meses de combates, las tropas iraquíes se han mostrado preparadas para hacerse con la mitad restante de la ciudad. La victoria sobre Mosul significaría el fin del autoproclamado califato islámico de los terroristas en Irak.

Arma psicológica

Dejar los cadáveres a la vista funciona como un arma psicológica contra la población para evitar que se unan a los milicianos por miedo a las consecuencias. El Estado Islámico ha ejecutado y asesinado a miles de soldados y policías iraquíes, por lo que sus compañeros están deseando poder vengarse.

"Les dejamos en la calle para que se los puedan comer los perros", ha contado el soldado Asaad Hussein. "También queremos que los ciudadanos sepan que hay un precio a pagar por apoyar a terroristas", ha señalado.

Algunos sectores de Mosul, que es mayoritariamente suní, han acusado al Gobierno chií de Bagdad y al Ejército de abusar de la población civil. El Estado Islámico, cuando capturó la ciudad, explotó el resentimiento de la mayoría de los habitantes de Mosul contra los chiíes y su Gobierno.

No obstante, el apoyo de la población hacia los milicianos duró poco, ya que inmediatamente después impusieron la versión más radical de la ley islámica en la ciudad, ejecutando a cualquier persona que no la cumpliese a rajatabla.

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Comentarios 1

#1
07-02-2017 / 08:35
El reportero
Puntuación 0

El mejor remedio contra esta gentuza es darle los despojos de sus restos humanos a los cerdos.