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España cierra cuatro años de crispación política enterrando a víctima de ETA

AFP
8/03/2008 - 19:19

España daba el sábado su último adiós al ex concejal socialista Isaías Carrasco, asesinado en el País Vasco (norte) por ETA, que hizo su trágica aparición al final de una legislatura marcada por el enfrentamiento entre socialistas y conservadores en la lucha antiterrorista.

"Sobre todo quiero pedir una cosa y es que el asesinato de mi padre no sea manipulado por nadie, no lo voy a tolerar, ni yo, ni mi familia", afirmó el sábado frente al ayuntamiento de Mondragón la hija mayor de Isaías Carrasco, Sandra, tras una concentración de cinco minutos en la que participaron máximos dirigentes del gobierno español y del regional vasco.

Con esas palabras, la primogénita de Carrasco, ex edil socialista asesinado a balazos el viernes a plena luz del día cuando iba a su trabajo en un atentado que las autoridades españolas atribuyen a la organización separatista armada vasca, se refería a la utilización política de la lucha contra ETA que en estos cuatro años fue el mayor motivo de choque entre el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el opositor Partido Popular (PP, derecha).

Tras su llegada al poder en abril de 2004, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que el domingo aspira a su reelección, se fijó como prioridad el fin de la lucha armada de ETA, con la cual entabló un proceso de diálogo, una vez que la organización armada declaró en marzo de 2006 un alto el fuego.

La oposición conservadora rechazó siempre ese proceso de paz -apoyado en cambio por más del 60% de los españoles- y acusó al gobierno socialista de "ceder al chantaje de los terroristas". El PP llegó inclusive a negar las negociaciones que el gobierno de José María Aznar mantuvo en 1999 en Zurich con ETA, a la que se refirió como Movimiento de Liberación Nacional Vasco.

El viernes, tras el rechazo unánime de la clase política española al asesinato de Isaías Carrasco, de 42 años, las diferencias no tardaron en reaparecer con toda su crudeza.

La noche del viernes, el líder de los socialistas vascos, Patxi López, agradeció las condolencias que le daba personalmente el presidente del PP, Mariano Rajoy -rival de Zapatero en las elecciones del domingo- y le pidió que deje de decir que los socialistas "agredimos o traicionamos a las víctimas o que cedemos ante el terrorismo", explicó el sábado el dirigente en su blog.

"No es justo", le respondió la responsable del PP vasco, María San Gil, que acompañaba a Rajoy.

"Lo que no era justo era lo que habíamos tenido que soportar cuatro años", dice López en su diario internet, antes de aclarar que "fue después la familia la que decidió que no se acercara al féretro".

La vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dirigentes socialistas vascos, presidentes de los gobiernos del País Vasco, Cantabria, Cataluña y Andalucía y cientos de vecinos, asistieron el sábado en Mondragón al funeral de Carrasco, en la parroquia de San Juan Bautista. Sus restos fueron luego incinerados en la intimidad.

Carrasco se convirtió el viernes en la quinta víctima mortal de ETA en estos cuatro años -tras los dos ecuatorianos del atentado del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006, y los dos guardias civiles asesinados en Francia el 1 de diciembre de 2007, y en la 822º víctima mortal de ETA en casi 40 años de lucha armada contra el Estado español.

"Hoy reclamamos la unidad de todos los demócratas, reclamamos lealtad al gobierno de España, gobierne quien gobierne, en su lucha contra el terrorismo", afirmaba el viernes el responsable de los socialistas vascos, antes de sentenciar: "ETA ha asesinado a un hombre bueno".

gc/pal/mcd

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