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La Audiencia Nacional celebra la apelación sobre los errores en la identificación de las víctimas

Agencias
7:54 - 15/04/2008

La Audiencia Nacional celebra hoy la vista de apelación contra la decisión del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska de archivar la investigación sobre los errores en la identificación de 30 de las 62 víctimas del accidente del avión Yakovlev-42, según informaron fuentes jurídicas.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 ordenó el pasado 22 de noviembre el sobreseimiento de la causa contra los cuatro responsables militares que dirigieron los trabajos de identificación, al considerar que a pesar de que su conducta fue "grave" no encajaba en el delito de falsedad documental del que habían sido acusados.

Acusaciones

El archivo fue recurrido en apelación tanto por la Fiscalía como por la Asociación de Víctimas del Yak-42. El Ministerio Público acusó de este delito al general de Sanidad Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos; y a los dos oficiales médicos que le apoyaron en la identificación a la hora de redactar los informes de necropsia, el comandante médico José Ramírez y el capitán médico José Saéz. Las familias de las víctimas también acusaron al teniente general José Luis Beltrán, que dirigió la comisión militar responsable de las identificaciones.

El accidente del Yakovlev-42, que tuvo lugar en Trabzon (Turquía) el 26 de mayo de 2003, provocó la muerte de 62 militares españoles que regresaban de su misión en Afganistán en lo que significó la mayor catástrofe de las Fuerzas Armadas españolas en tiempos de paz. Un total de 30 de los fallecidos fueron identificados de forma incorrecta, lo que provocó que se entregaran a las familias cuerpos erróneos.

El magistrado también archivó en junio de 2007 la causa relacionada con la contratación del avión, aunque la Sala de lo Penal le obligó en noviembre de ese año a reabrir la investigación. A raíz de esta actuación han declarado en su despacho una docena de testigos, entre ellos el ex ministro de Defensa Federico Trillo, que atribuyó la operación al Estado Mayor Conjunto (EMACON).

Imprudencia y daños morales

En su auto de archivo, Grande-Marlaska indicaba que a la vista de los hechos debía concluirse que no existe "relevancia jurídico penal" en este caso a pesar de que de la mala identificación de los cadáveres se derivaron "daños morales". "Lo que sí podemos reseñar es la existencia de una concreta imprudencia" en las labores de identificación de los 30 cadáveres en los que se cometieron errores, señalaba.

El magistrado consideraba "incuestionable" que las autoridades turcas --que se encargaron de identificar 32 de los cuerpos-- hicieron constar al equipo español encargado de las pruebas que no habían identificado a 30 de ellos. Asimismo, especificaba que el general Navarro utilizó en sus análisis variables como el lugar que los soldados ocupaban en el avión o el tipo de indumentaria que llevaban, datos que fueron "insuficientes y ajenos a una mínima seriedad".

Reconocía además que la "imprudencia" del equipo militar español responsable de las pruebas provocó daños morales concretos como la necesidad de que se exhumaran los cadáveres y la realización extemporánea de pruebas de ADN pero advierte que todo esto no puede "alterar" la calificación jurídica de los hechos ni revestir de relevancia penal a una conducta que "aún siendo grave" nunca constituyó un delito de falsedad.
Grande-Marlaska apuntaba en este mismo auto la existencia de "procedimientos judiciales distintos" por los que puede perseguirse la conducta del equipo que realizó las identificaciones. "Los daños morales que hayan podido derivarse" deben "articularse" a través de otro tipo de procedimientos, destacaba.


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